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Isla al Sur

EL FROZEN NUESTRO DE CADA DÍA

EL FROZEN NUESTRO DE CADA DÍA

 

 

Salidos de verdaderas «máquinas del tiempo», estos helados se han convertido en una opción económicamente asequible aunque, al decir de muchos, no siempre «digerible».

 

Texto y foto:
LÁZARO JORGE CARRASCO,
estudiante de primer año de Periodismo, 
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En lo que va de 2009, la cifra de venta de helados frozen en la capital ascendió aproximadamente a 147 000 raciones, según notificó Rodolfo Alonso, especialista en servicios gastronómicos de la Unión de Empresas de Comercio y Gastronomía de Ciudad de La Habana.

En la actualidad existen 62 equipos de frozen brindando servicios en los 15 municipios de la capital y venden más de mil raciones diarias, lo cual reporta al país una ganancia anual de cerca de un millón de pesos.

Lisandra Chaveco, una de las personas que degusta el sabor del frozen en la céntrica cafetería de G y 23, opina que “al menos para nosotros los estudiantes, este helado es una opción bastante buena por lo asequible del precio.

“Pero solo a veces vale la pena comprarlo, pues en algunas ocasiones se asemeja al sabor de algún producto farmacéutico”, agrega la joven, mientras una gota viscosa corre por su brazo derecho.

En el punto de venta situado en Territorial y General Suárez, Plaza de la Revolución, muchos de los usuarios aseguran que la calidad es bastante aceptable. Antonio Álvarez, obrero del combinado poligráfico del periódico Granma, comenta que “el frozen aquí es uno de los mejores que he tomado.”

Faustina Queralta, elaboradora de ese punto, asegura que el «secreto» para que los helados tengan una calidad aceptable es la medida: “Cuando yo preparo 100 helados le echo a la máquina 2,5 kilogramos de polvo. Si agrego una cantidad incorrecta, entonces sucede lo que en otras unidades: queda aguado o con poco sabor.”

Ramón Delgado, un señor cincuentón, recuerda las variedades que hubo en Coppelia en los años 80: “Más de 30 sabores, además de bizcochos, siropes. Lamentablemente, esos tiempos pasaron. Después que el país entró en el período especial, el helado escasea.

“Además, pagar cinco o siete pesos por las pequeñas bolas que ofrecen en Coppelia me parece una locura. Pienso que es por esa razón, en primera instancia, que ha proliferado la venta del frozen. Aunque no es de óptima calidad y está un poco más «malito» que el de Coppelia, al menos es una forma de tomar algo frío con solo un peso.”

Por su parte, la periodista Alina Perera afirma que la razón fundamental que la motiva a comprarlo es su frescura. Sin embargo, “la mayoría de las veces tiene un sabor tan ligero que apenas se percibe. Ahí radica su deficiencia mayor, es lamentable.” El especialista Alonso sostiene que “esta situación se escapa de nuestras manos, pues el polvo a partir del cual se prepara el helado es importado, y llega al país en bolsas selladas.”

Algunos de los encuestados piensan que lo más reprochable del frozen es lo «aguadito» que está la mayoría de las veces. Muchos no comprenden por qué no tiene la misma calidad siempre: unas veces está muy bueno y otras no hay quien lo pruebe.

En la unidad gastronómica situada en Belascoaín, entre Concordia y Virtudes, en Centro Habana, Antonio Luis Caraballo, estudiante de la enseñanza politécnica, comenta que los frozen en esta entidad son de pésima calidad. Otros de los encuestados poseen opiniones muy similares. Sin embargo, Sonia Martiatu, elaboradora y vendedora, afirma que la cantidad de polvo para la preparación del helado es correcta.

Alonso alega que “a todos los helados es necesario añadirles un poco de agua. No hay un solo tipo que no la necesite”. Asimismo, Raidel Gutiérrez Leiva, administrador de la cafetería situada en G y 25, en el Vedado, afirma: “La calidad no es la misma siempre, pues el polvo con el que se elabora el producto no es igual en todas las ocasiones. Por ejemplo, la harina que ahora estamos usando como espesante es de pan. La ideal para el frozen es una que está solamente destinada a otros tipos de helado. Por eso, algunas veces queda mejor y otras peor.”

A pesar de las constantes críticas a los helados, Mijail Pascual, elaborador y vendedor de la misma entidad, dice que se venden diariamente más de 400 raciones.

Pero no todo es negativo respecto al popular frozen. Para Karlienys Calzadilla, estudiante de Periodismo, “la calidad depende del punto de venta. Por ejemplo, yo los he tomado en G y 23, G y 25, 23 y 12, y no son del todo buenos. Sin embargo, cada vez que voy a las afueras del cine Payret compro más de uno. Allí son sabrosísimos. Y lo más importante: saben igual en todas las ocasiones.”

Pero, al parecer, los frozen tienen ante ellos otro peligro, además de la falta de calidad. Las máquinas que producen este tipo de helado emulsionado, es decir, batido, fresco, fueron importadas desde Alemania e Italia hace más de 20 años y, por tanto, sufren de frecuentes roturas.

Las piezas para su reparación son bastante caras. Y los artefactos, que parecen salidos de alguna copia de la máquina del tiempo, solo son salvados por la pericia innovadora de los técnicos, quienes tratan de solucionar cada problema. El especialista Alonso comenta que hace algunos años existían 77 máquinas, pero 15 de estas ya son historia debido a la falta de piezas y personal calificado para su reparación.

FICHA TÉCNICA:


Tema: La venta de helados frozen en la capital.

Propósito: Indagar en la calidad de los helados frozen en Ciudad de La Habana.

Objetivos colaterales: Investigar las ganancias que este producto reporta al país y ahondar en las principales causas por las cuales, en la capital, la venta del producto es tan elevada.

Fuentes consultadas: Casi todas las fuentes consultadas para la realización de esta investigación fueron fuentes activas, directas y no documentales. Así, la  Unión de Empresas de Comercio y Gastronomía de Ciudad de La Habana, la administración de los puntos de venta situados en G y 25, G y 23, Territorial y General Suárez y Belascoaín, entre Concordia y Virtudes, colaboraron con la facilitación de la información para conformar este producto comunicativo. Igualmente, fueron abordadas cerca de 40 personas mientras compraban helados. Solo se utilizó la siguiente fuente pasiva: Salas, Daniel. “La discutible dignidad del frozen”. En http://ultimoswing.worldpress.com. Consultado: 19 de marzo de 2009.

Tipos de juicios:

Todos los juicios emitidos por las personas encuestadas en la calle son juicios analíticos, pues ofrecen valoraciones personales sobre la calidad del producto. Los expresados por Rodolfo Alonso, especialista en servicios gastronómicos, Raidel Gutiérrez Leiva, administrador, Mijail Pascual, Faustina Queralta y Sonia Martiatu,  elaboradores y vendedores, son juicios de valor, pues las fuentes son portadoras de opiniones, al ser profesionales pertenecientes a diferentes entidades estatales.

Soportes a emplear:

Hecho: La deficiente calidad de los helados frozen en Ciudad de La Habana.

Antecedentes: Para considerar este hecho como un problema latente se toma como antecedente la situación que existía en la heladería cubana antes del período especial. Esta situación era totalmente diferente, pues existían diversas opciones en Coppelia, 23 y 12, Línea y Paseo y muchos otros lugares. Estas propuestas eran mucho más económicas.

Contexto: El problema se desarrolla en un contexto en el que no existen muchas opciones económicamente asequibles en la heladería. El producto que ofrecen en Coppelia y otras heladerías es escaso y, según algunos de los encuestados, no merece el precio que el estado pide por él. Además, existen indiscutibles muestras de adulteración al frozen por parte de sus elaboradores, aunque ninguno de ellos lo admite en las entrevistas realizadas.

Proyecciones: La solución a este conflicto no es visible en las declaraciones de las fuentes, pues estas intentaron dar una salida fácil al problema. Sin embargo, se divisa una importante proyección en el hecho de que continuemos disfrutando del helado frozen, pues los equipos usados en su elaboración son de difícil reparación y las piezas son de un elevado costo.

EL TABAQUISMO EN LA MUJER

EL TABAQUISMO EN LA MUJER

En Cuba, el número de féminas que mueren por enfermedades relacionadas con el tabaco puede aumentar.

JESSICA DOMINGUEZ DELGADO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En nuestro país en el 2008 fallecieron más de 1 700 mujeres por causas relacionadas con el hábito de fumar, refieren datos estadísticos del Centro Nacional de Prevención de Salud.

En los últimos años hay un progresivo incremento en el consumo femenino, y aunque la diferencia entre sexos aún no es notable, en algunas provincias del país ya fuman más mujeres (4,4%) que hombres (3,8%). Esto repercute negativamente en la familia y es una de las causas por las que Cuba se ubica en el lugar 22 del mundo y tercero de América Latina en el acápite de tabaquismo pasivo en el hogar.

En  nuestro país, el 73% de las mujeres comienza a fumar antes de los 20 años, pero la mayor prevalencia se encuentra entre las edades de 40-49 años. Las causas fundamentales están asociadas a estados de ánimos negativos, depresión, estrés y mayor cantidad de trabajo.

El tabaco cuenta con 4 722 sustancias tóxicas o irritantes y produce 55 afecciones, entre ellas, cáncer, enfermedades pulmonares y cardiacas, derrame y hemorragias cerebrales, pérdida de la audición, cataratas, caída del pelo, envejecimiento prematuro y efectos antiestéticos. Estudios realizados muestran esas consecuencias mayores  y más severas en las féminas, y el riesgo aumenta de acuerdo con la duración e intensidad de la adicción.

Oria Susana Acosta Cabrera, Máster en Promoción de Salud, expresó que el próximo año (2010) se dedica una campaña especial a la mujer, no sólo por las repercusiones del tabaco sobre el organismo, sino por el rol que ella ocupa dentro de la sociedad, lo cual ha llevado a encarar el flagelo como un problema de género.

El tabaquismo es la primera causa de muerte evitable internacionalmente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad existen 1 100 millones de fumadores: un tercio de la población mayor de 15 años, y se estima que si los hábitos de consumo no varían, para el 2030 ocurrirán 10 millones de muertes ocasionadas por el tabaco.

Pie de foto: Los especialistas prevén que en los próximos años el tabaquismo sea una enfermedad predominantemente femenina.

Ficha Técnica:

Tipo de Título: Genérico
Tipo de Lead: Sumario de Dónde
Tipo de Cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional
Fuente: Documental, no documental, tradicionales, permanente, primaria y directa.
Valores Noticias: Interés colectivo,  Actualidad.
Tipo de noticia: Ligera, blanda.

 

LA ENTREVISTA: GÉNERO POR EXCELENCIA

LA ENTREVISTA: GÉNERO POR EXCELENCIA

Tema: Juan Cantavella señala que “al entrevistar, no se trata de abordar al entrevistado con una batería inconexa de preguntas.”

KARLA VALERO TIELES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Entrevistar es actualmente en el periodismo uno de los géneros más recurrentes para los profesionales y seguidos por los lectores. Es muy frecuente que por esa popularidad -tanto en los medios impresos, como en la televisión y la radio- muchos cometan el error de escudarse en la entrevista por considerarla fácil y que los resultados sean lamentables.

En su artículo Preparar, escuchar y huir del lucimiento personal, Javier Obregón declara que “la entrevista engaña en su aparente facilidad. Sin duda precisa de un aprendizaje por parte de los que comienzan y una puesta al día para los que han tenido ocasión de practicarla con asiduidad.”

En su Manual de la entrevista periodística, Juan Cantavella señala que “no se trata de abordar al entrevistado con una batería inconexa de preguntas”.  Y es que al periodista le corresponde, mediante un cuestionario previamente elaborado, sacar a flote aquel aspecto de interés en el entrevistado.

Las preguntas deben ser inteligentes y hábiles. Con el fin de conducir al interlocutor, de forma sutil, hacia el terreno en el cual desee moverse el periodista.

En su libro La entrevista periodística, Intimidades de la conversación pública, Jorge Halperín aclara que “la entrevista es un juego de ajedrez. El entrevistador no mueve una pieza sin pensar en el próximo movimiento, sin un propósito.”

“No se puede preguntar por preguntar”, afirma José Alejandro Rodríguez Martínez, del periódico Juventud Rebelde: “El cuestionario de una entrevista tiene que ser, ante todo, coherente. Las preguntas tienen que ser indagatorias, reveladoras y agudas. Ninguna puede estar ahí por casualidad, cada una de las interrogantes tiene que tener un objetivo claro y conciso, y estar en armonía con el propósito de la entrevista”.

Un ejemplo claro es la entrevista -premiada en el concurso 13 de marzo (1977)- del periodista Gerardo Mosquera al escritor René Depestre. Con sólo cuatro preguntas logra una valoración del entrevistado y la información necesaria sobre su obra Subir el Palo Ensebado.

1-Depestre, ¿por qué lo sexual tiene tanto peso en la novela, cuando esto no es, ni por mucho, su preocupación principal?

2-En la novela hay un énfasis en el mito, la magia, lo llamativamente irracional, los elementos religiosos del folclor, el “colorido” del país. ¿No se habrá caído en el peligro del pintoresquismo, de la imagen de postal turística?

3-En la novela se emplean recursos difíciles, como el monólogo interior, la alegoría, el sentido simbólico. ¿No puede esto impedir que un libro de mensaje político llegue a la más amplia masa de lectores?

4-¿La novela no habrá resultado una apología de la lucha individual?

Para lograr este tipo de trabajo, el periodista debe dedicar gran parte de su tiempo a la realización de una investigación exhaustiva de la persona en cuestión. Según Javier Obregón: “La buena entrevista es, como puede desprenderse de la detenida lectura del Manual de la entrevista periodística, escrito por Juan Cantavella, producto de una ardua preparación.

“De una paciencia en muchos casos encomiable para saber escuchar al entrevistado y de una huida constante del lucimiento personal, algo complicado si se parte de la premisa de que el profesional de los medios de comunicación es, consciente o inconscientemente, vanidoso.”

Obregón señala también que un buen reportero es aquel que en la preparación previa a una entrevista reúne suficiente información sobre su objetivo. Revisa declaraciones anteriores y después busca contradicciones entre lo que dijo en otra época y lo que ha demostrado. Luego este deberá “desempolvar el sentido común y la inevitable intuición respecto a lo que espera saber de esa persona la opinión pública.”

Un ejemplo muy ilustrativo, que trata la necesidad de respetar al entrevistado y de conocer sobre este hasta el más mínimo detalle posible, es el que utiliza la Doctora Maite Gobantes Bilbao, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (España), en su artículo Identidad, narración y entrevista periodística.

“Me sorprendió hace un par de años el modo de trabajar de un fotógrafo italiano que cubría un acto:

-¿Ve usted esto? Pues para fotografiar bien esta copa yo antes tengo que mirarla mucho, desde todas las perspectivas, con cuidado, entendiendo muy bien para qué sirve y cómo se usa, las cualidades de este cristal concreto, tantas cosas...

Y parecía exhausto ante la perspectiva de tener que fotografiar aquella simple copa. Un fotógrafo mediocre se acerca a su destino, dispara quizá un carrete sin darle más vueltas al asunto y se va. A lo sumo, si la escena que pretende recoger no cabe bien en su objetivo, aplica sin pensarlo un gran angular, aunque deforme personas y cosas. Así es también un mal entrevistador.”

El Profesor Raúl Pizarro Rivera, de la Universidad Andrés Bello (Chile), advierte en su artículo La entrevista periodística que “toda entrevista programada está antecedida de una exhaustiva preparación. Es imprescindible indagar a fondo sobre el personaje elegido y acerca del tema y/o temas que se van a tratar en la conversación. Debe llegarse hasta donde el entrevistado con datos, al menos elementales, sobre su currículo laboral y su entorno.

“Refleja una improvisación, y a la vez una falta de respeto para el interlocutor, consultarle de entrada por su edad, cantidad de hijos o estudios (…) resulta clave para el éxito de la entrevista, el acopio del mayor número de antecedentes, de tal modo que el interrogador demuestre tener un cabal dominio del tema, lo que le permite hacer mejores preguntas y contrapreguntas de acuerdo a las respuestas.”

Las interrogantes deben ser provocadoras, en tanto hagan reflexionar a nuestro interlocutor. Fuertes, con el fin de lograr contraposición entre las propias respuestas. Un periodista tiene que saber buscar la faceta oculta del entrevistado. Encontrar de forma cuidadosa las contradicciones de ese personaje, de su opinión o del tema que esté tratando.

Al preguntar a Carmen Oria, de la Agencia de Información Nacional (AIN), sobre los aspectos a tener en cuenta para la realización de una entrevista, respondió: “La palabra clave es intencionalidad. Todo lo que se diga debe tener una razón. Dentro de eso todo cabe, incluso una pregunta cerrada -donde la posibilidad de respuesta sea solamente sí o no-, si tiene un objetivo concreto, ya sea conducir al entrevistado hacia un tema específico o recalcar algún aspecto de la entrevista.

“También hay que tener en cuenta muchos detalles. En una entrevista, desde el momento en que comienzas el proyecto, todo cuenta. Así que importa desde la forma en que vas vestido hasta cómo la redactas. Un periodista debe ser cuidadoso en los detalles para no ahuyentar a su interlocutor. Debe tener en cuenta gestos, expresiones. Es importante que sea paciente, no se debe interrumpir al entrevistado porque cada cosa que diga puede ser valiosa a la hora de la redacción.”

Entre las recomendaciones que brinda Jorge Halperín en La entrevista periodística, Intimidades de la conversación pública, declara que “la entrevista periodística no es un pelea de fondo, aunque a veces pueda tener ingredientes de ella. Cuando un entrevistado se enoja no siempre dice la verdad, simplemente arroja la primera cosa que se le ocurre.”

Halperín señala también que “hay temas que el sentido común nos indica que debemos explotar, pero existen otros de resultado incierto que, sin embargo, más de una vez nos devuelven algún diamante.” A esto él le llama la técnica de “ir de pesca”.

José Alejandro Rodríguez también brinda algunas recomendaciones para “la parte dura de la entrevista”: la redacción: “En esa fase lo que hay que tener claro es que sin importar la forma en que se haga, la entrevista tiene que ser amena.

“Al receptor tiene que parecerle que estaba allí en el momento de las preguntas y que a él se le hubiesen ocurrido muchas de esas interrogantes. Hay que lograr que quien lea la entrevista sienta que él mismo pudo hacerla, aunque nosotros sepamos que no es tan sencillo como parece.”

Carmen Oria recalca: “Lo que no debe olvidar el periodista es que es el entrevistado quien tiene que  destacar. Este y sus respuestas son el verdadero centro de atención. Respetando esto, se logrará un buen resultado.”

Por último, no se debe olvidar nunca que siempre habrá tema para una entrevista. Todos tienen una historia que contar. Pero dependerá del ingenio del periodista lograr un resultado interesante y ameno.

Bibliografía:

Acerca de la entrevista periodística, de Miriam Rodríguez Betancourt.

Diccionario Larousse (Básico Escolar).

Diccionario periodístico, de Evelio Tellería Toca. 

Géneros Periodísticos. Compilación de la editorial Pueblo y Educación.

Géneros Periodísticos, de Juan Gargurevich.

La entrevista periodística (selección), de María de los A. González y Fernando Rodríguez.

La entrevista periodística, Intimidades de la conversación pública, de Jorge Halperín.

Manual de la entrevista periodística, de Juan Cantavella.

Artículos de internet

La entrevista periodística por Raúl Pizarro. Consultado: 14-8-2009.
En: http://www.comunicacion.unab.cl/pdf/apuntes_entrevista_raul_pizarro.pdf 

Identidad, narración y entrevista periodística por Maite Gobantes Bilbao. Consultado: 14-8-2009.
En: http://www.ucm.es/info/especulo/numero41/idenentr.html

Preparar, escuchar y huir del lucimiento personal, de Javier Obregón. Consultado 14-8-2009.
En: http://www.ull.es/publicaciones/latina/l/obre.canta.htm

La entrevista periodística: seis respuestas y una anécdota. La Tecla. Consultado: 19-8-2009.
En: http://www.latecla.cu/bd/entrevista/seisrespuestas_mercedes.htm

La pregunta en la entrevista periodística. Consultado: 19-8-2009.

En: http://www.tinglado.net/files/A.Valero/entrevista.jpg

¿Cómo realizar y redactar una entrevista periodística? Consultado: 19-8-2009.
En: http://www.icarito.cl/medio/articulo/0,0,38035857_0_192981625_1,00.html

Guía Para La Confección De Una Entrevista Periodística. Consultado: 19-8-2009.

En:
http://www.articuloz.com/literatura-articulos/guia-para-la-confeccion-de-una-entrevista-periodistica-694745.html

 

Periodistas consultados:

José Alejandro Rodríguez Martínez, periodista de Juventud Rebelde.

Carmen Oria, periodista de la Agencia de Información Nacional (AIN).

 

LA UNIVERSIDAD ES UNA ESCUELA POLÍTICA

LA UNIVERSIDAD ES UNA ESCUELA POLÍTICA

 

 

En ocasión del aniversario 280 de la casa de altos estudios cubana, Mayra Heydrich Pérez reflexiona a la luz de 30 años de ininterrumpida labor.

 

 

MARÍA CARIDAD GUINDO GUTIÉRREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Para algunos veinte años, son nada. Para Mayra Heydrich Pérez significan una parte importante de la vida dedicada a la formación de las nuevas generaciones de científicos cubanos desde la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana.

-Su vida laboral comenzó en la propia Universidad.

¿No ha sentido el deseo de un cambio?

La Universidad de La Habana ha sido el único centro de trabajo que he tenido durante toda mi vida. Desde que era estudiante fui alumna ayudante y estuve vinculada a las labores científicas y docentes en la  Facultad de Biología, porque la docencia ha sido uno de los aspectos que más me han gustado: la enseñanza de pregrado, de postgrado, y esto hizo que resultara una motivación para mí haber sido seleccionada entre los graduados de ese año que se quedaron en la Universidad.

Una vez como trabajadora desempeñé diversas responsabilidades de dirección, las cuales han enriquecido mi labor, porque indudablemente tener la posibilidad de dirigir en diferentes organizaciones y en la institución proporciona una dimensión mayor de  diferentes aspectos, de las tareas, de las personas y conocimiento de su área y de las áreas externas a la Universidad.

Pienso que mi tránsito profesional en la Universidad ha estado lleno de cosas muy bonitas. Estas etapas de mi vida me permitieron comprender que el trabajo que se realiza no se resume en la docencia y la investigación, sino que va mucho más allá.
 
La Universidad es para mí una escuela política, es un centro de debate, de desarrollo, y yo realmente no siento que pudiera haber estado nunca en otro sitio que no fuera en ella, ni siento que pudiera ir ahora a otro sitio.

Es parte de mi vida, y por tanto, algo muy importante, tanto como mi familia y otros valores que uno siempre lleva intrínsecos. Siempre he sentido mucho orgullo de pertenecer al claustro universitario, e incluso después que fui liberada de mi cargo como decana, decidí continuar desde mi departamento que cuenta con buenos resultados científicos. Imparto clases de Microbiología, coordino esa maestría y la mención de Microbiología Microbiana; además, soy miembro del consejo científico y vice-presidenta del Tribunal Nacional de Ciencias Biológicas.

-¿Cómo organiza el tiempo con su familia?

La labor de un profesor nunca termina, y esto requiere de una combinación muy buena para que la familia nunca se sienta descuidada. Ya no me refiero a la labor de  dirección, sino al trabajo como profesora que implica la superación profesional, la búsqueda de medios audiovisuales, de textos y  esa labor necesita tiempo, difícil de encontrar dentro de la dinámica de la Universidad.

Estas son carreras donde los jóvenes entran con un alto promedio, una motivación fuerte y muchas expectativas, las cuales los profesores debemos tratar de cumplir. Si a eso le sumas que en gran parte de mi vida laboral he realizado estas tareas a la par de las responsabilidades de dirección, pues no ha sido fácil, sin embargo, cuento con el apoyo y la comprensión de mi familia. Trato de deslindar la profesión de los deberes familiares y hago en casa aquellas cosas imposibles de hacer en la Facultad. Pero el máximo de tiempo en el hogar lo dedico a mis hijos, a mi esposo y a compartir con seres queridos y amistades. Se puede ser un magnífico trabajador y tener muchos reconocimientos científicos, pero  no contar con una vida familiar saludable y eso considero que es imprescindible para sentirse pleno como ser humano.

Creo muy importante el ejemplo que podamos ser para los jóvenes que formamos e impregnarlos del sentido de pertenencia con la Universidad y demostrarles que se pueden hacer cosas diversas. Los profesores debemos exigir y además mostrar el espíritu de sacrificio necesario para alcanzar las metas trazadas, apoyarlos mucho y demostrarles la importancia de crecer profesionalmente y como ser humano. Cuando uno es un buen ser humano, es capaz de hacerlo todo bien y eso trato de ponerlo siempre en práctica.

-¿Qué criterio le merece la Universidad

actual con respecto al año 1974,

su espacio en ella como estudiante?

Son dos momentos totalmente diferentes, aquella era una Universidad donde había muchísimo compromiso político y espíritu de sacrificio. No quiero decir que ahora no se tenga, pero era otro contexto, la forma de llevar a cabo las tareas, las condiciones. Teníamos mucho apoyo del excampo socialista, no sabíamos de dónde venían las cosas, pero sí sabíamos que contábamos con lo necesario para llevar a cabo los experimentos que realizan los birólogos, bioquímicos y microbiólogos, las tres carreras estudiadas en la Facultad. Esos vínculos con el socialismo de Europa del Este permitieron a más del 50 por ciento de los estudiantes y profesores de mi generación formarse y trabajar allá.

Aquel era el contexto de la Universidad y así se mantuvo hasta la década de los años 90, una etapa de bastante escasez de materiales en detrimento de las posibilidades que he tenido de transmitirles a los jóvenes las habilidades prácticas necesarias. Ante esta situación económica  empezamos a buscar los medios de obtener financiamiento externo, porque no se podía parar, ni en ese momento ni ahora. Así surge otro estudiante, mejor preparado en algunas herramientas de trabajo, pero sí considero que siente un poco menos de compromiso. En esas dos corrientes nos encontramos.

Los estudiantes sí quieren llevar adelante nuestro proyecto social, continuar con sus valores y logros. No obstante, considero que se debe apreciar a cada grupo humano en el contexto donde se desarrolla. Todo el mundo tiene muchos deseos de prepararse bien, de aprender al  máximo y a pesar de los cambios de época, para mí la Universidad estará siempre llena de gente con sueños, con aspiraciones, quizás diferentes, pero que llevan a prepararse mejor.

-¿Cuál es la labor que más le ha impactado?

Después que terminé el trabajo como decana en el 2002, empecé a trabajar en la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales de la Universidad en un departamento poco desarrollado que era entonces el intercambio científico con estudiantes estadounidenses.

Esa labor me ha llenado de satisfacción porque nuestras relaciones profesionales con Estados Unidos se han visto afectadas durante la administración del presidente George W. Bush. Actualmente un grupo de ellos viene a pasar un semestre en la Universidad de La Habana cursando diferentes asignaturas. Es una tarea que requiere mucho esfuerzo porque esos muchachos provienen de universidades de élite y llegan a Cuba con grandes expectativas en el campo de los saberes.

Hasta el momento han transitado por la Universidad alrededor de 2 000 estudiantes, cifra no muy altas, pero constituye avances. Esta es una labor bonita, uno siente que ayuda a formar a las personas que en algún momento serán los líderes económicos, políticos y sociales de aquel país y, por otra parte, los jóvenes están teniendo su propia opinión sobre Cuba. La mayoría viene con mente muy abierta y se va mejor de cómo llega por la posibilidad que tiene de evaluar nuestro proyecto social. Esta labor la desempeñan diferentes compañeros y yo soy la coordinadora académica de cada currículum de estudios. Una pequeña contribución al mejoramiento de las relaciones de trabajo con los Estados Unidos.

-¿Abandona, entonces,  los proyectos científicos?

No. Me encuentro en un momento muy bueno desde el punto de vista científico porque estoy desarrollando un trabajo con la Universidad Libre de Bruselas, en Bélgica, y hasta ahora tenemos cuatro investigaciones y la más reciente es en el mejoramiento del cacao en Cuba. Tiene gran importancia para mí porque se suma la Universidad de Guantánamo.

Este proyecto cuenta con un financiamiento de casi medio millón de euros y el asesoramiento de la Estación Experimental de Café y Cacao, en Baracoa. Las investigaciones han requerido de mucho esfuerzo tanto por la parte belga como de la cubana, y han sido aprobadas para ponerse en práctica a partir de febrero de 2008. Por otra parte, trabajo con un grupo de la Universidad para presentar una propuesta para el financiamiento de los doctorados en las carreras de ciencias experimentales, o sea, Matemática, Química, Biología y Farmacia.

-¿Qué insatisfacciones quedan?

Me hubiera gustado ver la Facultad en mejores condiciones de infraestructura y que los estudiantes pudieran prepararse desde el punto de vista práctico. Pero esta es una insatisfacción entre comillas porque nosotros los cubanos siempre tenemos soluciones a las adversidades que se nos  presentan, y esas dificultades las hemos suplido con un conjunto de unidades docentes radicadas en el Polo Científico del Oeste.

Allí enviamos a los alumnos a adquirir las habilidades que podrán aplicar cuando se gradúen, porque en este momento lo más importante es prepararlos teóricamente. Aunque me hubiera gustado que ellos, en su Facultad, pudieran constatar los avances vertiginosos en la ciencia. Tengo, en cambio,  más satisfacciones: soy muy afortunada, la vida me ha dado la posibilidad de estar siempre aquí, de conocer personas maravillosas, de adquirir una visión muy amplia el tiempo que estuve en el consejo universitario y el hecho de seguir trabajando vinculada a las labores de  dirección.

Francamente, quisiera que la Universidad fuera siempre esta: la que todo el mundo sueña con subir su escalinata y después nadie quiere bajar.

-¿Cuáles son sus retos?

Estoy empeñada en que los jóvenes formados a mi lado alcancen el grado de doctor y tengan una preparación sólida. Me gustaría escribir un libro colectivo que refleje nuestro trabajo. Así, cuando decida retirarme y llevar una vida más calmada, ellos tengan un compromiso fuerte con la Universidad y lleven adelante sus proyectos científicos.

Quiero,  entonces, que me recuerden no solo como la profesora. Que me recuerden porque contribuí a preparar gente buena, dispuesta a enfrentar cualquier tarea. Quiero servirles de ejemplo para seguir adelante, para vencer los obstáculos, para que nunca se cansen. Ese es mi mayor deseo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

FICHA TÉCNICA:

Objetivo  central: Conocer el criterio que merece a la entrevistada el nuevo contexto universitario y la repercusión de esta institución en su vida personal.

Objetivos colaterales: Indagar en la realización de nuevos proyectos científicos.

Tipo de entrevista:
Por su forma: De preguntas y respuestas.
Por su contenido: De personalidad
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo.

Tipo de titulo: De cita textual.
Tipo de entrada: Directa o de presentación.
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: De comentario u opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: Activas. Annia Hernández, doctora en Ciencias Biológicas y jefa del Departamento de Microbiología. (Compañera de trabajo). Marcia Rojas, doctora en Ciencias Biológicas. (Compañera de trabajo). Yanelys Acebo (estudiante de Maestría).

AMAR O DEPENDER

AMAR O DEPENDER

Tomado del libro: ¿Amar o depender?, del psicólogo Walter Riso.

Cuentan que una bella princesa estaba buscando consorte. Aristócratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos; joyas, tierras, ejércitos y tronos conformaban los obsequios para conquistar a tan especial criatura.

Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo, que no tenía más riquezas que amor y perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, le dijo:

-Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor: estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia, y sin más ropas que las que llevo puestas. Ésa es mi dote.

La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar y le dijo al joven plebeyo:

-Tendrás tu oportunidad: si pasas la prueba, me desposarás.

Así pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando, la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena. Todo iba a las mil maravillas. Incluso algunos optimistas habían comenzado a planear los festejos.

Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona habían salido a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la infanta, el joven se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.

Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca alcanzó al joven plebeyo y le preguntó:

-¿Qué fue lo te que ocurrió?, estabas a un paso de lograr la meta. ¿Por qué perdiste esa oportunidad? ¿Por qué te retiraste?

Con profunda consternación y algunas lágrimas mal disimuladas, el joven plebeyo contestó en voz baja:

-No me ahorró ni un día de sufrimiento, ni siquiera una hora. No merecía mi amor.

El merecimiento no siempre es egolatría, sino dignidad. Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta el último rincón, cuando perdemos la vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión.

Que se menosprecie, ignore o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, ligereza. Cuando amamos a alguien que, además de no correspondernos, desprecia nuestro amor y nos hiere, estamos en el lugar equivocado. Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos.

La situación es clara: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy. Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como a la otra persona le gustaría que fuera. No hay vuelta de hoja. En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastime. Y si alguien te hiere reiteradamente sin "mala intención", puede que te merezca, pero no te conviene.

 

SIEMPRE, POR SIEMPRE Y SIEMPRE

SIEMPRE, POR SIEMPRE Y SIEMPRE

El 14 de julio se cumplirán 24 años de la muerte de Jorge Luis Borges, uno de los más grandes escritores latinoamericanos.

ALIUSKA BRIZUELA VEGA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La luna ilumina los estantes. El polvo se acumula sobre ellos. Al instante reconozco a Schopauer, Lau–Gsé, Jhon Donne. Los volúmenes recogen olvidos. Hace ya 23 años que Jorge Luis Borges falta en esta biblioteca.

Me sorprende escuchar un rumor tenue, un toc-toc impreciso a la vuelta del pasillo. El anciano tantea con cuidado las paredes, estrecho con suavidad la mano que me extiende. Le propongo quedarnos en penumbras para no romper la magia del encuentro.

“Por mi no se preocupe, joven, me dice. Hace 50 años que soy ciego”.

-No es una casualidad que esta

conversación trascurra entre libros…

Pues claro que no, joven. ¿No dicen los manuales de Periodismo que las entrevista deben realizarse donde el entrevistado se sienta mejor?

Fui un hombre de libros. Hay personas que no pueden imaginarse un mundo sin flores, sin árboles, sin pájaros; yo no puedo imaginarme un mundo sin libros. Cada título es una extensión de la memoria, un hechizo infinito.

En la mañana del 14 de julio de 1986 el escritor argentino Ernesto Sábato sintió un dolor en el pecho. Pocos minutos antes su esposa le había comunicado que Jorge Luis Borges había muerto.

-Ya hace 23 años que usted pasó al infinito.

 

La muerte es una falacia. Epicuro decía que cuando nosotros somos ella no es y cuado ella es nosotros no somos. Eso también lo dijo Machado, claro, mucho tiempo después.

En mi juventud yo pensaba mucho en la muerte; mejor dicho, en el suicidio. A cierta edad comprendí que es una preocupación inútil, porque el suicidio ocurre cada día.

-Y entonces se enamoraba de nuevo.

Recuerdo que una vez estaba con Macedonio Fernández en uno de los café de Florida, tocaban una melodía infame: La comparsita. Macedonio me propuso que nos suicidáramos para quitarnos de encima esa música tan terrible.

-Pero no lo hicieron, ¿eh?

No sé, no me acuerdo.

Esa mañana Borges amaneció más alegre que de costumbre. El médico supo enseguida que la agonía comenzaba. Maria Kodama (su mujer) sugirió traer un cura católico; Borges accedió bajo la condición de que viniera también un pastor protestante:”Así los tres podemos discutir sobre teología”.

-Hace poco, una encuesta realizada en Argentina

demostró que usted es uno de los escritores

más conocido; sin embargo, las estadísticas

indican que sus libros se venden poco.

Mire usted en mis estantes, no hay ningún libro mío. Toda mi obra fue un ensayo, un error que el destino me obligó a publicar; no merezco ninguno de los premios que me han otorgado. Sin necesidad de salir de Argentina te podrás encontrar mejores escritores que yo.

-¿Por eso no le otorgaron el Premio Nobel?

¡Bah! Yo tampoco lo quería. Por esos años había un chiste muy conocido, decía: ¿Sabe usted cuál es el deporte preferido de los suecos?

-No darle el Nobel a Borges.

Los ojos le brillaban, curiosos. Quizás recuerda cuando Margarete Yousenat lo visitó en Ginebra; ya Borges estaba muy enfermo. La gran escritora francesa había venido desde New York a despedirse de él, conversaron durante horas; ambos sabían que era la última vez.

-Si le hubieran dado el Nobel estaría junto a

hombres famosos: Hessel, Faulkver, Ellert,…

También junto a escritores muy malos: Hemingway, que se dio cuenta que era un mal novelista y se disparó en la cabeza, acto de valentía que lo redime un poco. Gabriela Mistral, una mediocre, aunque a diferencia de Pablo Neruda, sí se lo merecía.

A los mejores nadie los tomó en consideración: Joyce, Proust, Kafka…No hay en la literatura universal, exceptuando al Quijote, una novela que se pueda igualar con el Ulyses, o con la gigantesca obra de Proust.

En 1985 Roberto Fernández Retamar solicitó la autorización de Borges para publicar parte de su obra en Casa de las Américas. El escritor argentino no llegó a ver esa edición de sus textos: murió precisamente un año antes de que se publicara.

Fernández Retamar, conmovido, terminó el prólogo de esas Páginas Escogidas con una frase que Borges había empleado cuando la muerte de Miguel Unamuno, y que al escritor cubano le pareció valida en ambos casos: “El primer escritor de nuestra lengua acaba de morir”.

–Don Borges, en los últimos

23 años, ¿qué le ha dolido más?

Primero quíteme lo de Don; Borges a secas está bien.

–Bien, como prefiera.

Lo que más me ha dolido es estar separado de María Kodama. El último día yo le dije que no estuviera triste, que nos íbamos a encontrar 200 años después. For ever and ever, ande ver. (Siempre, por siempre y siempre).

–Siento que soy víctima de una

broma; es imposible que sea real.

Dígame, Borges, ¿ha sido todo un sueño?

Sí, es todo un sueño. Es tu sueño construido con mi realidad.

Nota: El contenido de las respuestas fue obtenido de textos del escritor Jorge Luis Borges.

Ficha técnica:

Objetivo central: Homenaje a Jorge Luis Borges.

Tipo de entrevista: Imaginaria.

Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De opinión.
Canal por la que se obtuvo: Consulta bibliográfica.

Tipo de título: Llamativo
Tipo de entrada: De ambiente
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de conclusión: Impacto

UN FERDINAND BERTHOUD SIGUE MARCANDO EL TIEMPO

UN FERDINAND BERTHOUD SIGUE MARCANDO EL TIEMPO

Cristal y manecillas son las piezas que se reponen a un joya orfebre del siglo XIII.

KAREN PADRÓN GATO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Una de las piezas más importantes pertenecientes a la Colección del Museo de la Orfebrería, el Ferdinand Berthoud del siglo XIII, se repara en el taller de relojería del Gabinete de Conservación y Restauración de La Habana.

Con la forma de un reloj de bolsillo, este fue diseñado para llevar en los carruajes y su nombre responde a uno de los más prestigiosos relojeros y científicos suecos de la época, quien luego de emigrar a París manufacturó con bronce, cristal y porcelana la pieza, una de las más conocidas en el mundo por su valor orfebre.

Para devolverlo a la exposición lo antes posible, el relojero restaurador Jesús Ramón Rodríguez se encarga de fabricar, siguiendo los patrones originales, un par de agujas al estilo Luis XV.

Previo a la restauración, es preciso conocer cada una de las particularidades de la pieza, señaló Marisel Carballo Rodríguez, especialista del centro, graduada de la Escuela de Relojería de Cuba.

Encargada de rescatar el valor patrimonial, esta institución se especializa en el mantenimiento y la restauración de todas las colecciones de la Oficina del Historiador de LA Habana.

En 1985 el Gabinete solo contaba con el Departamento de Pintura de Caballete y Carpintería, en la actualidad brinda servicios de reparación en metales, porcelana, mármol, papel y otros materiales. En él laboran alrededor de 10 especialistas, 80 técnicos y nueve trabajadores de servicio.

Ficha Técnica:

Tipo de lead: Clásico de Qué
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional
Tipo de título: Llamativo
Tipo de fuente: No documental, primaria, directa
Primer valor noticia: Originalidad, rareza
Otro valor noticia: Actualidad
Tipo de noticia: Blanda

DIEGO GONZÁLEZ SERRA, MAESTRO NATURAL

DIEGO GONZÁLEZ SERRA, MAESTRO NATURAL

 

Acerca de la Universidad de La Habana, este profesor asevera que la considera su escuela, hogar, centro de trabajo: “En ella dejé parte de mi juventud y de mi adultez. En ella me formé. En ella pude alcanzar mi madurez científica y mi realización personal. Los momentos más felices de mi existencia los he experimentado, sin duda, en sus aulas”.

 

JORGE GONZÁLEZ VÁZQUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde que me abrió la puerta de su apartamento en la céntrica Avenida 26, y después de haber intercambiado algunas pocas palabras vía telefónica, pude distinguir la inmensidad de su espíritu. Es un hombre de 69 años. Habla de sus padres con los ojos llenos de nostalgia. Con modestia me mostró los libros que ha escrito. Siempre tiene respuestas certeras, coherentes. Todo ello me hizo descubrir al psicólogo y al filósofo que, como afirma, lleva dentro.

No se equivocó la alumna ayudante que lo calificó como “el bienamado”, porque Diego González Serra, profesor de Psicología en la Sede Universitaria de Plaza, es una de esas personas que van sembrando cariño por el mundo sin detenerse en aguardar los beneficios de la cosecha. 
      
-Usted ha sido profesor en varios niveles de enseñanza.  ¿Qué diferencia  la universitaria de las demás?

Mis primeros pasos como profesor fueron en la enseñanza secundaria, impartiendo la asignatura de Ciencias Sociales en la escuela “Mártires del 13 de Marzo”, del municipio La Lisa. Allí había que desarrollar una pedagogía totalmente orientada a solucionar los problemas fundamentales de ese nivel: la educación formal y la disciplina. Si no controlabas estos dos factores, los muchachos no se interesaban por los conocimientos que venías a ofrecerle y la clase se volvía terrible. Esto sucede porque la adolescencia es un período de autonomía, que muchas veces se expresa en un carácter agresivo, en ir contra las normas.

Al final tuve descubrí que en la enseñanza universitaria todo era bien distinto: la dificultad no es la disciplina sino el contenido, hacer pensar a los estudiantes para lograr un ambiente intelectual que los motive a superarse. ¡Aquí sí que me sentí bien, en casa!  Es que yo prefiero las ideas y los pensamientos sólidos, la discusión y el debate en torno a cuestiones científicas.

-A pesar de haber ocupado cargos relevantes en la Academia de Ciencias y la Sociedad de Psicólogos de Cuba, nunca abandonó su labor pedagógica, incluso después de jubilado. ¿A qué se debe esto?

Creo que es porque comparto algo con el fallecido cantante Polo Montañés. Él era un guajiro, yo soy un maestro natural. Parece que  tengo ciertas características en la personalidad que me hacen pedagogo. Después de mi jubilación, me dije: “Voy a dedicarme a escribir”; pero por un lado resultaba demasiado complicado publicar lo que redactaba y, por otro, comencé a sentir un vacío, una frialdad interna. Así que regresé.

No te niego que la situación económica influyó también en mi retorno, porque eran momentos críticos del Período Especial; pero si ahora, por ejemplo, me dicen en la Sede Universitaria de Plaza, donde me encuentro trabajando, me van a dejar de pagar,  mantendría mis grupos predilectos. El vínculo con los estudiantes me aporta una especie de energía, vital e imprescindible para que el corazón siga latiendo.

-¿Cómo valora  la actual educación universitaria en Cuba?

Pienso que la educación universitaria en Cuba, después de la Campaña de Alfabetización y mucho más con los cambios que experimenta hoy, constituye uno de los mayores aportes de la Revolución al país. Ha sido la manera de llevar los estudios superiores a los pobres, a los obreros, a los campesinos, a la gente corriente, intentando formar profesionales de calidad. Gracias a esto se ha logrado elevar tremendamente el nivel cultural de la población y desarrollar campos como las ciencias biotecnológicas, la medicina, la pedagogía, etc.

Ahora, con la municipalización, se ha convertido en una vía de sacar a la juventud de sus limitaciones, de ofrecerle otra perspectiva y de transformar su ámbito social. Es una medida de tremendo valor humano aunque, como todo, posee deficiencias: aquí los estudiantes no siempre le dedican el esfuerzo, las exigencias o el tiempo que supone una carrera.

-Si tuviera la posibilidad de cambiar algunas de estas deficiencias, ¿cuáles priorizaría?

Les daría más autonomía a los profesores a medida que vayan adquiriendo mayor nivel: permitiéndoles diseñar sus exámenes mientras no abandonen el programa que dicte la Universidad de La Habana, haciéndolos partícipes en la elaboración del Plan de Estudios para dotarlos de autodeterminación y, ¿por qué no?, de algo de jerarquía.

Buscaría la manera de que los estudiantes, al graduarse, pudieran adquirir todos los libros de texto que han utilizado, para que se auxiliaran de esa especie de cerebro perpetuo ante cualquier duda, o para fijar mejor la inmensa cantidad de conocimientos que a veces se reciben de forma fugaz.

Promovería el incremento de la superación en los profesores jóvenes, para que sigan cultivándose de acuerdo con la altura del nuevo estudiantado.

-¿De qué forma ha influido la Universidad de La Habana en su vida?

En casi todo: ella es escuela, hogar, centro de trabajo. En ella dejé parte de mi juventud y de mi adultez. En ella me formé. En ella pude alcanzar mi madurez científica y mi realización personal. Los momentos más felices de mi existencia los he experimentado, sin duda, en sus aulas.

-¿Se considera un profesor feliz?

Uno de los poemas que he escrito dice: “La vida vale / sólo con vivirla en un instante. / Ya lo demás no importa, / porque el instante / ha quedado para la eternidad.”

Con eso quiero decir que la felicidad es un vino que se bebe a sorbos. Me siento un pedagogo feliz cuando imparto la clase y a los alumnos les gusta, cuando investigo un tema que, al final, beneficia a alguien o cuando voy por las calles y me saludan con un efusivo “¡profe!”    

-Dentro de los principales resultados científicos que se le atribuyen está el de una

nueva faceta del ideario martiano. ¿Qué le ha aportado la investigación?

Ha influido y, ¿por qué no?, modificado mi concepción teórica de la Psicología, sobre todo en el sentido de ver la importancia de la moral, de lo ético y lo valorativo. En Martí descubrí una  psicología orientada a formar un hombre altruista, valiente, creador, independiente y culto. Este modelo de hombre ideal, electivo y acorde con el nivel de su época ha enriquecido sobremanera toda mi obra. De hecho, ahora me considero un seguidor del materialismo dialéctico-histórico que reside en Marx, y del pensamiento martiano.

-¿Está conforme con los resultados?

No estoy conforme en el sentido de que presiento que me falta mucho por descubrir en la psicología del Apóstol. Por desgracia, los años han transcurrido y no he podido avanzar más. Si quiero mantener mi salud es precisamente para demostrarle a la gente que Martí no sólo responde a una tarea ideológica y para intentar elevar el valor metodológico que tienen sus ideas. Quien ve a Martí sólo desde el aspecto político es porque no ha sido capaz de integrar una auténtica escala de valores, una creencia en la virtud superior: el perfeccionamiento humano.  

-La medalla 250 Aniversario de la Universidad de La Habana es una de las múltiples distinciones que ha recibido. ¿Qué siente en el 280 cumpleaños de la casa de altos estudios?

Participar en estas celebraciones es una tremendísima gloria, porque estos 280 cumpleaños me van a sorprender imbuido en lo mismo que 30 años atrás, cuando me otorgaron la Medalla: contribuyendo en la formación del relevo cubano.     

-¿Alguna anécdota especial de tantos años de profesión?

Sucede que cuando regresé de estudiar Motivación Humana, en Bélgica, me detectaron un cáncer. Al enterarme de la enfermedad y de la perspectiva de un final cercano me dediqué a autorrealizarme: escribí tres libros en esa década, investigué hasta el cansancio, alcancé la categoría de Profesor Titular, perfeccioné una técnica psicológica creada por el eminente profesor Joseph Nuttin, etc. Todo esto bajo el respectivo tratamiento médico.

Fueron tiempos de una ansiedad horrorosa, alimentada por la idea de tener que darles el último adiós a mis hijos. Parece que la muerte se apiadó de mis ganas de dejar un legado porque, increíble e inexplicablemente, aquí estoy.             

-¿Algo que recomendar a los jóvenes universitarios?

Primero: que estudien. El estudio tiene momentos duros, pero también otros de gran satisfacción cimentados en el sacrificio. Es la manera de ser valioso a la humanidad, de aportar, de darle un sentido constructivo a la vida. No estudiar con el objetivo de sacar una nota, sino con un fin noble: ser útil a la sociedad.

Segundo: Que dejen de otorgarle tanta importancia a la tenencia de bienes materiales: comida, ropa, vivienda, equipos y aparatos de última tecnología; que son importantes, pero no conceden la verdadera felicidad. Los jóvenes de este país deben sobreponerse a las carencias materiales actuales y comprender que lo fundamental no es la posesión, sino la libertad de optar por el bien.

Recuadro:

Libros publicados por el entrevistado:

La Teoría de J. Nuttin sobre la Personalidad y la Motivación; Criterios y Métodos para el Estudio de la Motivación; Lecciones de Motivación; Prácticas de Motivación: el Registro de la Actividad y Método Directo e Indirecto; La Motivación: una Orientación para su Estudio; Problemas Filosóficos de la Psicología; Teoría de la Motivación y Práctica Profesional; Martí y la Ciencia del Espíritu; La Calidad en la Educación; Martí y la Psicología; La Psicología del Reflejo Creador.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

Ficha técnica:

Objetivo central: Destacar el valor de la labor pedagógica del entrevistado dentro de la Universidad de La Habana.

Objetivo colateral: Conocer su criterio sobre algunos temas que considero de interés, vinculados también con la educación.

Tipo de entrevista:
Por su forma: Clásica.
Por su contenido: De personalidad.

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: Clásico, de preguntas y respuestas.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:                    

Pasivas:
Currículo del entrevistado.
Libros y artículos del entrevistado.
Páginas de Internet sobre el entrevistado.
                                                        
Activas:
Director de la Sede Universitaria de Plaza.
Alumnos del entrevistado.