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Isla al Sur

CALLE 23: CAPITAL DE CUBA

CALLE 23: CAPITAL DE CUBA

KIANAY ANANDRA PÉREZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Si me preguntan dónde se puede encontrar la verdadera sustancia del alma habanera diría que en la calle 23 ─sí, ya sé que es una avenida, pero nadie le llama así en estos tiempos─. Me atrevería a decir que su cercanía al ambiente social y cultural de la Isla la gradúan como un espacio moderno, pero a la vez tradicional que redescubre diariamente los valores humanos y físicos del cubano como ningún otro sitio.

La geografía inmensa de esta vía abarca desde el muro del Malecón, que nos une con el Mar Caribe, justo donde decenas de hombres pescan morenas para revender después a precios desorbitantes; hasta el río Almendares, lugar donde algunos religiosos que deben promesas de sus santos, zona de esparcimiento para muchas familias, y donde se encuentra el punto final del corazón del Vedado.

Al caminar por la calle 23, lo que más me llama la atención es la confluencia de gente. Miro hacia adelante y encuentro la cascada del Hotel Nacional. En el horizonte de mis ojos distingo La Rampa, se siente como vibra el suelo por los pasos de las personas, la misma sensación que cuando era niña. Hago una ligera parada en la fachada del cine, un anciano, sentado en el piso, sostiene una caja con algunas monedas y una estatuilla de San Lázaro, nadie lo observa, pero lo aliento arrojándole un peso, ipso facto me responde: “¡Dios te bendiga, belleza!”.

Sigo caminando, la parada del ómnibus está a tope como de costumbre y la guagua, cual muchacha presumida, mira a todos con desdén y sigue de largo. La gente protesta, yo sonrío.

A lo lejos diviso a esos edificios regios al paso del tiempo, como si fueran ficción: el Habana Libre Tryp, los cines Yara y Riviera y el edificio del ICRT. Una cola de gente, sobre todo extranjeros, avanza hacia el banco, salen de allí contando moneda nacional, guardan los billetes de tres pesos con la figura del Che y luego acompañan al calor con un famoso helado Copelia.

Observo los focos que alumbran el pavimento, los cristales de las tiendas, carteles de festivales ─o de alquileres en divisa─; enfocan a taxistas que fuman, vendedores profesionales de libros, doctores de celulares, cazadores de wifi, borrachos, excéntricos, profesionales de traje y figuras reales o ficticias que forman parte de la cultura cotidiana del transeúnte.

Es notorio el olor a gente, el aroma del queso de las pizzas o de las cajitas de nuestra típica comida criolla en las muchas paladares. También hay aires de arte, más aún cuando caminas por el Pabellón Cuba, o pisas alguna loza con pintura incrustada en el suelo.

Esta es la calle 23, la arteria que me vio crecer y que recoge el tono variable de la vida del cubano en sus diversos períodos. Es que si algo me conmueve de esta bella Habana es esa calle de hallazgos casuales.

TRECE AÑOS CON AMOR Y ESPERANZA

TRECE AÑOS CON AMOR Y ESPERANZA

El proyecto comunitario “Con amor y esperanza” del Consejo Popular Hermanos  Barcón en el municipio Pinar del Rio, promueve la cultura tradicional y desarrolla habilidades en personas con Síndrome de Down.

YASMANI PÉREZ FORTEZA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.  
Foto: Telepinar.

El proyecto sociocultural “Con amor y esperanza”, de la provincia de Pinar del Río, con exposiciones de artes plásticas y obras danzarias celebrará su décimo tercer aniversario en su sede principal, la casa taller Grabadown, en función de lograr un mayor acercamiento a la sociedad de la cabecera provincial de Vueltabajo.

“No podemos rendirnos; el futuro de nuestros hijos, y tal vez de otros Síndrome de Down, puede depender de lo que logremos hacer”, expresa Jesús Carrete, pintor, coordinador principal y padre de una de las participantes.

“La iniciativa, surgida en el 2002, evidencia  el protagonismo de niños y adolescentes con Síndrome de Down; además desarrolla habilidades manuales y cognitivas en sus miembros”, afirma Diana Rodríguez, colaboradora del grupo.

Las expresiones de las artes plásticas presentes en la muestra expositiva, que inicia en el mes de noviembre, serán el grabado, la acuarela, el acrílico y la escultura. Con respecto a las danzarias destacan el flamenco y los bailes típicos cubanos como el danzón y el chachachá.

La intención une a toda la comunidad en una labor extensionista y humanitaria, contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de sus participantes y, además, crea mejores condiciones para la satisfacción de las necesidades de la población con este padecimiento.

"Supe del proyecto por una amiga que vio los dibujos de Claudia y me sugirió que la llevase. Es increíble cómo pueden desarrollar la capacidad de aprendizaje allí. Es una escuela para ellos. La mejor escuela, la escuela del alma", asegura Ana María González, madre de una de las integrantes.

“Con amor y esperanza” ostenta entre los galardones más relevantesel primer lugar del Concurso de Arte Sensible, para creadores con discapacidades intelectuales, celebrado en México en 2008, la presentación de cerca de 60 exposiciones internacionales, y un reconocimiento del Programa Nacional de Trabajadores Sociales.

Pie de foto: Los trabajos que se orientan desarrollan habilidades y posibilitan una mejor inserción en la vida social de la comunidad.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Directas.
Primer valor-noticia: Interés humano.
Otros dos valores-noticia: Proximidad, Progreso.

DEL MÁS LIMPIO AL MÁS SUCIO

DEL MÁS LIMPIO AL MÁS SUCIO

El municipio matancero de Perico se encuentra actualmente en los últimos peldaños de las encuestas de higiene en la provincia, debido a las indisciplinas sociales y a la desorganización de los servicios de comunales.

Texto y fotos:
MABY MARTÍNEZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.   

El municipio matancero de Perico era uno de los más limpios de la provincia hasta hace dos meses. Ahora, en el mes de marzo (2016), está en las últimas posiciones. La aparición de micro vertederos no oficiales, la desorganización de los vehículos encargados de recoger la basura, así como como las indisciplinas sociales son factores que influyen en este descenso y en el reciente descubrimiento de más de 24 focos de mosquito Aedes Aegypti.

A sabiendas del peligro que constituyen los vectores para la población, por el número de enfermedades que transmiten, entre ellas el dengue y el zika, los tiraderos no disminuyen. Los habitantes vierten sus desechos en los lugares cercanos a sus hogares, queman los desperdicios y ese mismo humo es la fuente de otras quejas.

José Antonio López Rodríguez, director de Servicios Comunales de Perico, señaló: “El municipio cuenta con tres vertederos legales, sin contar los existentes en los consejos populares. Debido a la escasez de trabajadores, no damos abasto para recoger todos los desechos del municipio y tampoco poseemos el transporte necesario para retirar aquellos basureros creados por descuido de la población”.

Según Érida Núñez Mesa, vecina del reparto Daniel León y presidenta del Comité de Defensa de la Revolución de este, la basura dura cinco días en la calle, donde atrae animales y se convierte en focos de infección, en lugares céntricos en los que juegan niños. Además, cuando la queman, las personas que padecen de asma sufren crisis por el humo, y  los casos de dengue siguen apareciendo.

“El tiradero está a 20 metros de mi casa y el olor que sale de él es insoportable por los animales muertos y la comida vieja. Las aves de rapiña son permanentes y en varias ocasiones han causado accidentes, a carros y bicicletas, porque se ponen delante y no los dejan ver”, agregó Núñez Mesa.

Hugo Valencia Martínez, coordinador de los vehículos de transporte  de la unidad, explica que con dos camiones es difícil cubrir todos los puntos de recogida, los vecinos, por su parte, en vez de esperar al día de la basura, alquilan a los carretoneros para que voten los desperdicios. Estos, inconscientes, depositan la carga en cualquier rincón, contribuyendo al desastre local.

Comunales debería contar con 20 carretones y tres camiones para todo el municipio, pero actualmente solo trabajan nueve de los primeros y dos de los últimos, lo que deja para la cabecera municipal un total de dos coches y un tractor con carreta, recoge el Informe trimestral del municipio para la provincia.

Isabel Perdomo Tabaré, vecina del vertedero ilegal que se encuentra al final de la calla Martí, afirma que las personas acuden a los particulares debido a las ineficiencias de los métodos estatales: “ Si ellos se lo propusieran, solucionarían ese problema, podrían contratar trabajadores por cuenta propia para recoger los basureros”.

El presupuesto del que dispone Perico para higiene y áreas verdes es de 49 000 pesos mensuales, al año suman un millón 58 000 pesos, afirmó Ricardo Benítez Lantigua, económico de la empresa. Con ese presupuesto se intentan solucionar las mayores dificultades del municipio, pero no es suficiente para recoger los grandes espacios que abarcan los tiraderos.

“Para eliminar los vertederos es necesario equipos pesados, como camiones ‘bulldosa’ y en los peores casos, grúas y es muy difícil conseguirlos. Tenemos convenios con empresas de otros sectores, que en ocasiones extremas nos han permitido usar dichos vehículos”, aclaró el director López Rodríguez.

Las quejas han sido planteadas en cada asamblea de los CDR, aseguran los vecinos de la calle Camilo Cienfuegos, principales perjudicados por el basurero ilegal de mayor tamaño.

“El final de la calle es prácticamente intransitable, la basura ya avanzó hasta la mitad del camino y las casas están del otro lado. Por eso muchos vecinos han planteado la situación en las Asambleas de Rendición de Cuenta, así como a las autoridades de control de vectores. Además, los focos de mosquitos encontrados pertenecen a esos lugares, y al Comunales no poseer inspectores es imposible que lleven el control”, declaró Hugo Valencia Rodríguez.

“A nuestros oídos solo han llegado nueve quejas este mes, de ellas dos por vía telefónica, y a cada una le hemos dado seguimiento, sin embargo, los indisciplinas sociales de los mismos ciudadanos son las responsables de la actual situación. Estos botan la basura en cualquier esquina, no se percatan de que los micro vertederos no se crean solos”, expresó la funcionaria del Gobierno Municipal, Marilyn Morejón Zulueta, encargada de supervisar el sector.

La falta de rigor en las inspecciones sanitarias llevadas a cabo por las autoridades de higiene constituyen otro factor de peso en el aumento de los criaderos de mosquitos. Pero, hace más de 10 años el país decretó que los inspectores de Comunales pasarían a la Dirección de Inspección Integral de los Municipios, allí es donde estos rinden cuentas.

“En vísperas de incrementar la sistematicidad de las recogidas hemos ideado, en colaboración con los funcionarios del gobierno que atienden este sector, nuevos contratos con particulares, así como un cronograma para establecer un día de recogida por circunscripción. Por otro lado, se colocarán tanques de basura en las principales calles, que evitarán que se boten los desperdicios en ellas”, aseguró López.

Pie de fotos: 1-Tiradero que bloquea la calle Martí y que en más de una ocasión ha causado accidentes automovilísticos; 2-Los vertederos cercanos a los hogares son los principales causantes de enfermedades como el dengue.

UNA MELODÍA DEL SÉPTIMO ARTE

UNA MELODÍA DEL SÉPTIMO ARTE

Esteban no es una película perfecta, pero sí bien lograda. Su director, Jonal Cosculluela, asume con éxito el melodrama y lo presenta con tonos de humor en sus escenas más sensibles.

SHEILA NODA ALONSO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,    
Universidad de La Habana.

El director de televisión Jonal Cosculluela, y casi todo su equipo de realización, incursionó en el mundo del cine con Esteban, la más reciente producción cinematográfica cubana. El filme continúa la línea de Habanastation y Conducta, al ser películas con fuerte carga emotiva y encaminadas a rescatar valores. Reflejan las carencias económicas de sus protagonistas, niños de familias disfuncionales que viven en barrios marginales de la capital.

Esteban, en el 2012, era un teleplay, y ante la propuesta de la productora Vilma Montesinos, inició como proyecto independiente para llevarlo a la gran pantalla. El presupuesto, procede mayormente de instituciones culturales cubanas, fue conseguido tocando puertas, según su realizador.

En la cinta, Cosculluela asume un género marcado por los estereotipos, el melodrama, y logra buenos resultados, al utilizar una fórmula infalible: el empleo del humor para matizar las escenas más fuertes. Aunque en el reencuentro de Hugo (Manuel Porto) y su hija (Mónica Alonso) acude a lo que consideran los expertos como “lágrima fácil”.

Con guion de Amilcar Salatti, la película cuenta en 90 minutos la historia de un pequeño de nueve años que descubre repentinamente su interés por el piano y las dificultades que atraviesa para entrar a la Escuela Nacional de Arte. Sin embargo, el final de la trama queda abierto y no se sabe si lo logra.

La historia se adentra en problemáticas de la sociedad cubana actual, de manera sutil, pero reflexiva. Cuestiona la labor de las instituciones encargadas de la formación artística de los pequeños y, en su lugar, la existencia de profesores particulares. Otros aspectos son la abundancia de revendedores –como la madre de Esteban–, el machismo y la incomprensión de los padres.

Producida por el Instituto Cubano de la Música y la Casa Discográfica Colibrí, RTV Comercial, la Asociación Hermanos Saíz y la empresa española Mediapro, es un largometraje sin grandes presunciones, al carecer de subtramas, despliegue actoral y emplear tomas principalmente de interiores, algo cuestionable porque elimina el contexto social donde vive el niño.

En la fotografía, Lianed Marcoleta utiliza encuadres próximos para captar mejor la esencia de los objetos y planos cerrados para marcar mayor emoción, un ejemplo: cuando Esteban toca el piano.

Alían Hernández, jefe de montaje, complementa este trabajo al combinar el denominado montaje ideológico (a partir de gestos y expresiones conmovedoras), con montaje expresivo (ritmo lento, propio del género), para promover el análisis en cada secuencia.

En cuanto a los actores, solo se realizó casting para los personajes infantiles. Reynaldo Guanche, el protagonista, sobresalió desde el primer momento por su imaginación, seriedad y carácter, según declaró el director a la Agencia Cubana de Noticias. Y con su excelente interpretación de Esteban, así lo demuestra, capaz de conmover sin pronunciar palabra.

Yuliet Cruz (Miriam) consigue desprenderse de la piel de Sonia, en Conducta, multipremiada cinta de Ernesto Daranas. Quizás este cambio se deba a su experiencia como actriz y al buen trabajo de la diseñadora de vestuario, Celia Ledón, que lejos de disfrazarla a un nivel casi marginal como suele suceder en otros productos audiovisuales, la viste de manera creíble.

Porto, a su vez, ejecutó una actuación compleja, pero a su altura, que incluía aprender a tocar piano, igual que Reynaldo. En el filme intervienen también Raúl Pomares –ya fallecido–, Corina Mestre e Ismael Isaac, unos con personajes secundarios, y otros apenas rostros en la pantalla, pero con fuerza histriónica impresionante.

La música, creada e interpretada por el maestro Chucho Valdés, ganador de cinco premios Grammy y tres Latin Grammy, es otra protagonista de la cinta. Aunque la película se desarrolla en torno al deseo de un niño de convertirse en pianista, su contenido no es puramente musical, sino que matiza las escenas más sensibles e importantes. Ella, junto al diseño escenográfico de las viviendas y los pocos exteriores, recrean un ambiente íntimo donde se desarrollan los conflictos del pequeño.

El film ha logrado muy buena aceptación por parte del público. Estuvo tres semanas en el circuito de estreno de la capital y dos semanas más en el Multicine Infanta.

Paquita Armas Fonseca, especialista en temas culturales, la ha definido como “un soplo de aire fresco en el panorama cinematográfico nacional”. Mientras, el crítico de cine, Rolando Pérez Betancourt, expresó: “Como recomendaba el maestro Ingmar Bergman, logra decir cosas importantes, dice lo suyo, desde la más absoluta simplicidad”.

Esteban es una producción bien lograda, una exhortación a luchar, desde cualquier edad, por los propósitos pendientes. No se puede clasificar como la mejor película cubana ni calificarla de perfecta, sería muy optimista. Aunque, su mérito mayor es prescindir de temas como el sexo, la homosexualidad y la emigración, trillados en el cine de nuestros días.

Pie de foto: Esteban continúa la línea de Habanastation y Conducta, al ser películas con fuerte carga emotiva y encaminadas a rescatar valores. Foto: Tomada del sitio http://estebanlapelicula.com 

UNA LUZ EN LA TORMENTA

UNA LUZ EN LA TORMENTA

Cuba, en el bicentenario del natalicio del escritor danés Hans Christian Andersen, considerado como el escritor más popular de cuentos para niños, realizó la publicación de “La vendedora de fósforos”, selección de algunos de los cuentos menos trascendentes del también poeta.

Texto y foto:
LÁZARO J. MONTANO CASTELLANO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“La vendedora de fósforos”, publicado en  Cuba en el año 2005 por la editorial Gente Nueva, es una selección de algunos de los cuentos menos difundidos en la Isla del escritor danés Hans Cristian Andersen (1805-1875), autor de obras tan conocidas como “El Patito Feo”, “La Sirenita” y “El Soldadito de Plomo”.

Este libro está formado por doce relatos. Las historias se encuentran escritas con un lenguaje claro, delicado, concebidas especialmente para el público infantil. Sin embargo, la sencillez no le resta importancia  al contenido, el cual suele valorarse al llegar a las moralejas: fuertes descargas de reflexión que fijan los relatos a la conciencia del lector.

El título de este trabajo pertenece al cuento número 37 en la colección original del escritor. “La pequeña cerillera”, como también se le conoce, evoca sentimientos hacia las personas abandonadas, aludiendo a un suceso tan impactante como lo es la muerte. Como este, el resto de relatos se adentran en las emociones humanas, sensibilizando al lector antela trascendencia de una mala acción.

Muchos de los textos de Andersen estuvieron encaminados hacia temas como el amor, el odio, la envidia y la lealtad. En otra de sus obras más conocidas, “El soldadito de plomo”, recrea un escenario donde convergen estas emociones con dramáticos acontecimientos.

Es fácil observar cómo aquí la felicidad de unos comienza a ser molesta para otros, lo cual desencadena acciones y voluntades negativas. Una vez más, la maestría para contar dichos sucesos como en “La cerillera”, se caracteriza por la ausencia de extensas descripciones y el señalamiento oportuno de los detalles.

En 1866 Andersen recibió de parte del rey de Dinamarca el título honorífico de Consejero de Estado y al año siguiente fue declarado Ciudadano Ilustre de su ciudad natal. En honor a él, desde 1956 se concede cada dos años el premio Hans Christian Andersen de literatura infantil y, a partir de 1966, también de ilustración.

Sus trabajos se vincularon mucho con el estilo de vida que llevaba. “La vendedora de fósforos” fue un cuento dedicado a su madre, según el escritor boliviano Víctor Montoya en su artículo “Hans Christian Andersen, un cisne de alto vuelo ”, la inmensa pobreza en la que vivían inspiro al danés a escribir esta obra, así como también “No sirve para nada”, hizo referencia al alcoholismo que esta sufría.

Este escrito resulta valioso por las sensaciones que evoca, apelando a la fantasía y personificación como principales recursos narrativos. El toque de inocencia, el público al que está dirigido, los mensajes a transmitir, así como también el uso de la fantasía y la sencillez del lenguaje, de esta selección son características similares a las de “El Principito”, libro de gran relevancia en la literatura infantil, del escritor francés Antoine de Saint- Exupéry.

El libro se expuso en la XIV Feria Internacional del Libro, celebrada en La Habana en el año 2005 por la entonces directora de la editorial Gente Nueva, Mirtha González, quien expresó que estaría dedicado al bicentenario del natalicio del autor.

Pie de foto: La obra posee doce cuentos y fue publicada en Cuba en el año 2005 por la editorial Gente Nueva.

CUANDO SOLO QUEDA LA ESPERANZA

CUANDO SOLO QUEDA LA ESPERANZA

Antonio Fidel Medina Lamchong rememora su participación en la defensa de la Embajada Cubana en Venezuela en el año 2002, tras el asedio que esta sufrió al producirse el intento de golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez Frías.

Texto y foto:
ISRAEL LEIVA VILLEGAS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Antonio Fidel Medina Lanmchong resulta a primera vista un cubano como otros tantos que habitamos esta isla. Pero dentro de su trayectoria profesional se encuentra un capítulo importante de las relaciones entre Cuba y Venezuela.

Se graduó de la carrera de Periodismo en el año 1986 y en 1994 acudió a la convocatoria que realizó el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) para jóvenes universitarios en el Instituto de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” y se hizo Máster en Relaciones Internacionales

Luego pasó a ser funcionario del MINREX y su primera misión fue de preparación en el año 1999 en la Sección de Intereses  de Cuba en Washington. Después, dada la importancia que adquiere Venezuela para Cuba, como principal aliado político y económico, comenzó a ocupar el cargo de Cónsul.

-¿Cómo y cuándo empezó el asedio a la sede diplomática cubana?

Desde el día 9 de abril se empiezan a dar un grupo de acciones “aparentemente” aisladas como la quema de neumáticos pertenecientes a vehículos diplomáticos, comienzan a rondar autos con personal profiriendo amenazas y mostrando armas de gran calibre.

Al producirse el secuestro al presidente Chávez, el gobierno fascista permitió que muchas personas en contra de la relaciones entre los dos países, comenzaran una manifestación violenta sin respetar los principios internacionales de inmunidad diplomática dictados en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

-¿Qué argumentos alegaban estas personas?

Sucede que en un acto público de la contrarrevolución venezolana se da la falsa información de que los funcionarios cubanos estaban repartiendo armas entre los partidarios de Chávez para promover la violencia.

Otra razón alegada por ellos es que en la Embajada Cubana se estaba escondiendo el Vicepresidente de la República, Diosdado Cabello Rondón, junto con otros dirigentes venezolanos.

-¿Eran ciertas estas acusaciones?

Falsas completamente. Primero: nosotros no poseíamos armamento para promover ninguna acción violenta. Segundo: En el recinto no se encontraba ningún dirigente venezolano, eso lo pudo comprobar, cuando ingresó, Henrique Capriles Radonski, alcalde de Baruta, localidad donde nos encontrábamos. Él fue uno de los principales promotores de aquella manifestación.

-¿En qué radicó la gravedad de la situación?

Luego de las acciones iniciales, los manifestantes continuaron el hostigamiento; cortaron los suministros de agua, electricidad y gas. Impidieron la llegada de alimentos. Destruyeron todos los automóviles, a pesar de que estos tenían chapa diplomática. Recibimos el impacto de 18 cocteles Molotov. De un momento a otro, la irrupción de aquella marejada enfurecida era posible, porque la incipiente protección policial con que contaba la embajada, no podía casi contenerla. Llegaron a ser más de cuatro mil personas.

-¿Cuáles fueron las instrucciones dadas por el gobierno cubano?

Las instrucciones fueron defender la embajada a costo de la vida, ya que ella representaba parte del territorio cubano y los ideales por los cuales este se rige. Además, no podíamos cesar en nuestra resistencia porque significaba un apoyo moral al pueblo venezolano que trataba de recuperar a su presidente.

-¿Qué medidas se tomaron para la defensa?

Establecimos un plan de emergencia. Se trasladaron las mujeres y los niños hacia la residencia del embajador. A este grupo se le dio la mayor cantidad de armamento, del poco que tenía la embajada para defenderse, y fue acompañado por funcionarios con experiencia internacionalista en Angola. En la embajada quedaron, el embajador y demás diplomáticos, mientras, se me asignó la defensa, junto con otros cuatro compañeros, del Consulado.

Todos los recursos vitales como alimentos, agua y medicamentos fueron destinados a las mujeres y niños. Establecimos un sistema de guardia ininterrumpido, adoptando posiciones estratégicas en el edificio.

-¿Cómo se comportó el personal cubano durante esos momentos de tensión?

La actitud de todos fue de unión. Buscamos siempre apoyarnos y no dejarnos vencer por la ansiedad. Sabíamos que podían ser nuestros últimos momentos. Los niños se comportaron de manera ejemplar al estar sometidos a una situación extrema, no ocasionaron problemas. Fuimos digna representación del valor de nuestro pueblo.

-¿Cuál fue para usted el momento más difícil?

Cuando, estando en el consulado, me di cuenta de que no faltaba mucho para la entrada de aquellas bestias y acabaran con nosotros. El corazón se me oprimió. Recibí una llamada de la embajada y luego de informar la situación, pedí que por favor me despidieran de mi mujer e hijos, nunca pensé en verlos de nuevo.

-¿Qué sentimientos tuvo?

Recordé a Cuba, me embargó la tristeza y la melancolía. Traté de apartar esas sensaciones de mi mente, pero el recuerdo de mis hijos y esposa caminando a mi lado por la  playa me atormentaba. Creo que solo la esperanza trajo un poco de paz a mi alma. Cuando todo terminó, sentí que retornaba a la vida.

-Precisamente, ¿cómo concluyó todo?

De momento, la intentona de asalto desapareció. En la calle no quedó un alma. Poco tiempo después nos enteramos que Chávez había retornado a la presidencia. El sentimiento de alegría nos embargó a todos. Como locos nos abrazábamos y gritábamos. Reencontrarme con mi gente fue el mayor regalo. Lloramos de alegría. Luego se nos ordenó restablecer cuanto antes el funcionamiento de la embajada y mantenernos en estado de alerta.

-En el Documental “Asedio a una Embajada” se muestra como miembros de otras sedes abandonaron el país ante la situación presente, ¿por qué usted se quedó?

En ese momento tienes dos opciones, o respondes a las circunstancias, o te echas el cubo de la deshonra arriba. No es motivo de sentirse especial, pienso que cualquier cubano habría actuado igual. El pueblo venezolano necesitaba apoyo y fuimos de los pocos que nos mantuvimos allí, firmes, arriesgando nuestras propias vidas.

-¿Qué significó entonces Venezuela para usted?

A pesar de todo lo sufrido, Venezuela fue mi segunda Patria. Creo que todos los que estuvimos presentes supimos honrar a José Martí cuando dijo: “Deme Venezuela en qué servirle, que tiene en mí un hijo”.

Pie de foto: Antonio Fidel Medina Lamchong muestra la placa obtenida como reconocimiento a la misión desempeñada.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer a través de la experiencia del entrevistado sobre los sucesos acontecidos en la embajada cubana.

Objetivos colaterales: Valorar la participación de los funcionarios cubanos.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su estructura: Clásica de preguntas y respuestas.
Por su contenido: Retrospectiva.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa (cara a cara).

Tipo de título: Genérico
Tipo de entrada: Referencial.
Tipo de cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas.
Tipo de preguntas declaradas: 1-¿Cómo y cuándo empezó el asedio a la sede diplomática cubana? Informativa; 2-¿Qué argumentos alegaban estas personas? Directa; 3-¿Eran ciertas estas acusaciones? Directa; 4-¿En qué radicó la gravedad de la situación? Abierta; 5-¿Cuáles fueron las instrucciones dadas por el gobierno cubano? Directa; 6-¿Qué medidas se tomaron para la defensa? Informativa; 7-¿Cómo se comportó el personal cubano durante esos momentos de tensión? De opinión; 8-¿Cuál fue para usted el momento más difícil? Directa; 9-¿Qué sentimientos tuvo? Directa; 10-Precisamente, ¿cómo terminó todo? Directa; 11-En el Documental “Asedio a una Embajada” se muestra como miembros de otras sedes abandonaron el país ante la situación presente, ¿por qué usted se quedó?  De opinión; 12-¿Qué significó entonces Venezuela para usted? De opinión.
Tipo de conclusión: Frase que evidencia la el final de la entrevista
Tipo de fuentes: Directa y documental. Documental: Asedio a una Embajada, de Ángel Palacio Douglas Aponte, Panafilms 2002.

TIBURÓN QUE SE DUERME…

TIBURÓN QUE SE DUERME…

La localidad de Cojímar, al Este de la capital cubana, se caracteriza por la captura de escualos de gran tamaño.

ERNESTO LAHENS SOTO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de la Habana.
Fotos: Autor y archivo.

“En una buena noche se pueden capturar hasta 14 ejemplares de tiburones. Las especies más comunes son el dientudo y el magra  que llegan a pesar más de mil libras; pero ninguno como el monstruo de 1944”, afirmó Benigno Rederico “Reco” Hernández Rivero, pescador de Cojímar, previo al inicio de la temporada de pesca.

El ejemplar pesó alrededor de 10 000 mil libras y midió 21 pies, afirmó José “Cheo” Hernández Orihuela, su captor, en el libro Cojímar pueblo de pescadores, de Joaquín Hernández Mora. Esta hazaña ocurrió a solo 200 metros de la orilla en el mes de septiembre.

La goleta “Josefina”, de la empresa norteamericana “Torna & Sanchez”, fue donde se realizó la captura. Tenía dos motores de varas, era a vela y medía 30 pies de largo. Se pescó con sedal de acero y anzuelos de 50 centímetros, aseguró Cheo.

El hígado del jaquetón, como también se conoce a esta especie, pesó 1 005 libras y se utilizó para aceite. La carne se saló y se vendió en el restaurant La Leonera, y la piel se extrajo para montarla en un esqueleto de madera a modo  de exposición, afirmó Osvaldo “Ova” Carnero Peña, quien tenía ocho año cuando ocurrió el hecho.

Mario “Mallín” Alonso González limpió el cadáver del peje. Cuenta que lo más impresionante eran los dientes del tamaño de una caja de cigarros antigua: no le cabían en sus manos de 15 años. El dueño de la compañía se llevó la mandíbula para ponerla en su restaurante en Nueva York.

El jaquetón fue incluido en el libro de los Récords Guiness como el tiburón más grande jamás pescado en el año 1960. Las medidas oficiales eran 7,13 metros y 3 270 kilogramos. En esta edición la editorial norteamericana agregó datos anteriores a su fundación en 1955.

“Estos tiburones son oriundos de la costa de Sudáfrica y  normalmente no viajan al océano Atlántico; pero por las corrientes y los vientos alisios migran al Estrecho de la Florida en invierno”, expresó vía correo electrónico el cubano Carlos Jesús Soto Piñeiro, Doctor en Biología y Veterinaria de la Universidad Autónoma de Roma.

El Doctor en Bilogía Marina Orlando Torres Fundora, profesor de Zoología de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, aseguró que es un caso insólito, ni en su habitad natural  se observan ejemplares tan grandes: “Es posible que al alimentarse de restos de peces en descomposición y de los cebos de los pescadores haya alcanzado esta envergadura”.  

Los tiburones son peces cartilaginosos que viven en todos los océanos. Hay 375 especies documentadas, de las cuales solo unas 30 han atacado alguna vez a los seres humanos. La sobrepesca y la contaminación los hace desaparecer en la actualidad.

Pie de fotos: 1-El Monstruo fue incluido en el libro de los Récord Guiness en 1960; 2-El ejemplar fue capturado a 200 metros de la orilla.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Cita directa.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional.
Tipo de fuentes: Cinco fuentes directas y dos documentales.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros dos valores-noticia: Proximidad. Interés colectivo.

“ME MANTIENE VIVA”

“ME MANTIENE VIVA”

La pedagoga cardenense Silvia Fernández Janeiro ha consagrado toda su vida a la educación cubana. Su etapa más feliz fue cuando dirigió la Escuela Primaria “Carlos Manuel de Céspedes” durante 30 años.

ANDY JORGE BLANCO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando toda Cuba estaba en vísperas del año 1934 y el municipio matancero de Cárdenas aún se recuperaba del desastroso ciclón del 33, nació en esta ciudad Silvia María Fernández Janeiro, una mujer que vería a su país transitar del “analfabetismo pavoroso” de la época, como lo definiera Martínez Villena, a una educación con bríos, de la que fue protagonista.

Nuestro encuentro se produjo en su casa durante dos días, siempre a la misma hora: cuatro y treinta de la tarde, como si después de jubilada esta maestra de primaria aún respetara el horario docente.

Silvia, la segunda de una familia de cuatro hermanas, hija de un obrero azucarero y un ama de casa que criaba puercos en la Segunda Guerra Mundial, recuerda que tuvo una infancia feliz y añora los días en que Lola, su madre, se levantaba a las seis de la mañana para llevarla junto a los vecinos a la playa, La Sierrita.

“Uno de ellos, Manuel del Cueto, organizaba un equipo de baloncesto de muchachas por la noche y yo, que estaba flaquita y malita cantidad, me incluí en ese grupo que practicaba el deporte”, recuerda.   

Quizás nadie imaginaba que una niña nacida en el machadato podría convertirse en una directora extraordinaria de escuela ni en Maestra Destacada del siglo XX que, a sus 82 años, me confiesa su historia en un horario que dedica a leer la prensa y un capítulo de libros de historia o novelas.

“La Universidad era muy cara y tuve que estudiar en una escuela para maestros hogaristas en Matanzas. Allí aprendí Artes Manuales y me gradué en 1953, cuando el asalto al Moncada. Había mucha represión”.

En aquellos años, según cuenta en su testimonio titulado “Eternamente maestro”, escrito para el Concurso Literario “Frank País”, amanecían estudiantes jóvenes y obreros perseguidos y muertos, el presupuesto escolar era robado por los gobernantes de turno y los maestros no tenían trabajo; pero la suerte parece siempre estar del lado de los grandes, de los que se sacrifican en tiempos de tiranías para hacer cumplir sus sueños.

Con 19 años terminó sus estudios y fue seleccionada alumna eminente, por lo que se le otorgó una plaza de maestra: “La directora me alertó de que había muchachas, novias de trabajadores de Batista, que querían quitarme ese puesto, pero no lo lograron”.

Dice que en la Escuela Pública de Cantel, centro que marcaría el comienzo de “una pedagoga ejemplar”, como la cataloga el dirigente revolucionario Luis Díaz Campos, el trabajo se tornaba difícil al existir escasez del material escolar y aulas con pocos niños.

En aquella época Fidel Castro escribiría La historia me absolverá en la que expresaba que “el alma de la enseñanza es el maestro”, y añadía: “A los educadores en Cuba se les paga miserablemente (…) Basta ya de estar pagando con limosnas a los hombres y mujeres que tienen en sus manos la misión más sagrada del mundo de hoy y del mañana, que es enseñar. Ningún maestro debe ganar menos de doscientos pesos”. Silvia Fernández ganaba toda una “fortuna”: ochenta y nueve.

El teléfono de su casa sonó entonces por primera vez. Después, perdí la cuenta de en cuántas oportunidades el ¡ring-ring! interrumpía la conversación. Del otro lado una amiga le preguntó por su salud, ella respondió que, exceptuando su problema en las rodillas, se sentía bien, dijo que estaba como Fidel, con la mente clara.

La etapa más feliz en la vida de Silvia Fernández Janeiro fue durante los 30 años que dirigió la Escuela Primaria “Carlos Manuel de Céspedes”, desde 1962 hasta su jubilación; sin embargo, su comienzo en aquel centro, la prolongación de su casa, no fue del todo favorable.

“Yo no sabía nada, salí del aula para una dirección, y tuve que aprender de directores con experiencia, pero tenía deseos de trabajar. Cuando llegué a mi escuela muchas personas me acogieron con cariño, otras, las que no eran revolucionarias, me tildaban de comunista.

“Un día recibimos la orientación de entrevistar a todos los maestros y preguntarles si abandonarían el país. Hubo ocho que lo afirmaron. Al día siguiente no podían seguir trabajando. Esa misma noche busqué ocho madres combatientes para cubrir las aulas.

“Recuerdo que en poco tiempo hicimos el comedor, un refugio para 200 niños, la cerca, y con la aplanadora dentro de la escuela creamos un terreno deportivo de asfalto. Todo con la colaboración de los padres, trabajadores y alumnos que voluntariamente brindaron horas de noche y fines de semana”.

Antonio González Gordillo tiene 70 años y es el papá de Angioly González Delgado, quien cursó sus estudios primarios en la “Carlos Manuel de Céspedes”, Escuela de Apoyo del Ministerio de Educación y la primera en la provincia de Matanzas en ser seleccionada Modelo en 1988. “Los padres amábamos esa institución y reconocíamos el trabajo que, con bondad y exigencia, hacían Silvia y su colectivo en la formación de nuestros hijos”, evoca.

A la siempre directora muchos vienen a verla, algunos pasan por la acera y la saludan, otros entran a darle un beso. Es algo que la hace completamente feliz y lo confiesa. Ella recuerda el nombre de todos.

“Se paraba en la puerta a recibir a sus alumnos, rigurosa, pero dulce, con una elegancia tremenda”, dice Andrés García Gutiérrez, quien estudió en “la escuela de Silvia” junto a sus tres hermanas, de preescolar a sexto grado.

-“Yo era bonita, ¿no es verdad, Andresito?”

-“Eso no tiene que preguntarlo, si todavía lo es”.

A sus 82 años brilla con luz propia como dice Pablo Milanés, porque Silvia Fernández Janeiro es una excelente comunicadora, una persona inteligente, cariñosa, jaranera y, también, una señora hermosa y presumida, que aún viste elegante y sencillo. Cuenta que a veces aparece algún señor y le dice: “Oye, como tú me gustabas”.

Irmina Chiong García tiene 79 años y fue maestra de la escuela “Carlos Manuel de Céspedes”, una mujer que parecía maga más que educadora porque todos sus alumnos tenían la letra igual a la suya, algo sorprendente para las visitas ministeriales: “A nosotras nos daban telas en una tienda y al otro día ella venía con su vestido, hecho por sus propias manos”.

Desde pequeña Silvia aprendió a coser, tenía dos vestidos que alternaba los domingos: “Siempre dije que cuando trabajara iba a tener mucha ropa, y después di clases de Corte y Costura, en las que me enseñaron también a bordar, y aún lo hago. Fue importante en mi formación profesional Isabel de Amado Blanco, una profesora muy bonita que vestía impecable; ella me sirvió de modelo. Comprendía entonces que el maestro es el espejo del alumno”.

“Recuerdo cómo conversábamos minutos antes del matutino y cuando llegaba Silvia, grande, con aquellos tacones, todos hacíamos silencio; no tenía que decir una palabra. Su presencia imponía respeto a los que estudiamos en esa inolvidable escuela”, dice Gelsys Sardiñas Lima, quien interrumpió la conversación para saludar a la maestra.

Silvia Valdés Marrero es madre de Lázaro y Yumary Morejón Valdés, que estudiaron en la “Carlos Manuel de Céspedes”. Habla del humanismo de la directora: “Mi esposo trabajaba en otro lugar y yo le dejaba al varón en su casa para que ella lo llevara a la escuela. Los padres recordamos a Silvia Fernández con admiración”.

La maestra vive sola. Sus hermanas emigraron a Estados Unidos antes del triunfo revolucionario de 1959, su hija, nieta y bisnieta están en México hace algunos años, y su esposo y sus padres fallecieron.

Le leí un fragmento de su testimonio “Eternamente maestro” que decía: “Tengo mis heridas que el tiempo no ha curado, pero que se van suavizando”. Ella dijo que ya ni recordaba esas palabras, pero afirmó que se refería a su familia en Cuba: a su madre, su padre y su esposo, los que vio apagarse poco a poco, a su familia fuera del país.

“No es fácil vivir solo, pero hay que acostumbrarse, jovencito. Yo no vivo en soledad porque tengo muchos amigos, incluso algunos dicen que mi casa es su meprobamato. Hay momentos en los que extraño. La familia se necesita siempre”, dice. Los avatares de su vida familiar y su propia labor como directora la han hecho una mujer fuerte.

Carmen Olazabar Moya fue auxiliar de limpieza; hoy tiene 80 años y aún así dice que Silvia es como su hija: “Jamás regañaba a un trabajador en público, cerraba la puerta de la dirección y no se escuchaba nada”. Onelia Rodríguez Artigas también lo afirma: “Nunca maltrató a nadie. Cuando va a la escuela en fechas señaladas siempre nos habla de la unidad del colectivo”.

La destacada pedagoga cardenense -merecedora de la Distinción por la Educación Cubana y por los 25 años de la Unión de Pioneros de Cuba, las medallas Rafael María de Mendive y de la Alfabetización, por citar algunas, y el Título Honorífico de Hija Ilustre de Cárdenas- recuerda una de las visitas de la entonces viceministra de Educación, Asela de los Santos.

“Cuando culminó la inspección expresó: ´Si yo tuviera un hijo pequeño quisiera que se educara en esta escuela´. Fue una etapa de oro en el sector, yo vi a la educación cubana a la altura de las mejores del mundo”, dice con nostalgia.

Armando Hart –manifiesta Orlando Moreno Ysa, director regional de Educación en 1969– expresó en una reunión: “Dime cómo es tu director y te diré cómo es tu escuela”, y precisamente los resultados de “Carlos Manuel de Céspedes” se debe a que Silvia supo trabajar con los alumnos, el claustro y la comunidad.

Vuelve a sonar el teléfono. Esta vez es su sobrina de Nueva Jersey: “¿Te gustó mi carta?... Sí, la escribí a mano para no perder el control muscular. Aquí tengo a un muchachito de lo más gracioso que me ha hecho cantidad de preguntas y, ¿sabes?, contestarlas me mantiene viva”.

Pie de fotos: 1-Después de jubilada, a sus 82 años, Silvia Fernández Janeiro parece ser aún la directora de la Escuela Primaria “Carlos Manuel de Céspedes”. Alumnos, padres y maestros que estuvieron vinculados al centro vienen a saludarla; 2-Encuentro con Asela de los Santos en el Cine-Teatro “Cárdenas” el 23 de agosto de 2012, en el acto nacional de la Federación de Mujeres Cubanas.