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Isla al Sur

¡A QUEJARSE AL MONO DE LA PILA!

¡A QUEJARSE AL MONO DE LA PILA!

La Pila del Mono constituye la primera fuente con origen en el centro fundacional de la capital bogotana, que se instaló para uso público.

LEIDY TATIANA OCHOA VARGAS,
estudiante de quinto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

La Pila, más conocida como La Pila del Mono, cumple este año 500 años (2013) de haber sido inaugurada en el centro fundacional de Bogotá, hoy ubicada en el Museo de Arte Colonial.

Esta fuente recoge una gran leyenda bogotana puesto que, alrededor de 1583, fue el lugar donde los habitantes iban a quejarse y lograban desahogar sus penas. Constituye la primera pila que se instaló para uso público en Bogotá.

“¡Si no le gusta, vaya a quejarse al mono de la Pila!”, como refiere Doña Idali Vargas, una habitante capitalina que recuerda esta frase por sus generaciones pasadas, ya que la usaban como término despectivo, para dar a entender que de nada servía quejarse, el deber tenía que cumplirse y que de querer hacerlo “El Mono”, es el único quien lo escucharía.

“La historia cuenta que para el siglo XVI, los bogotanos acudían a la pila, para trasladar agua hasta sus hogares, ya que los ríos Manzanares y San Francisco se ubicaban en extremos distantes de la población y con la aparición de ésta en el epicentro de la ciudad, se facilitaría su camino”, manifestó Francy Ramírez, funcionaria y guía en el Museo de Arte Colonial

Sin embargo, en aquel tiempo, las distancias eran extensas, lo que obtenía como consecuencia, una “quejadera” o lamentación constante por iniciar el recorrido. Terminaban quejándose en la Pila del Mono, la cual adquiere el apelativo de “mono”, debido a una popular expresión bogotana utilizada para referirse a los extranjeros y/o a las personas de cabello claro, y al regreso era tan grande el agotamiento, que no quedaban fuerzas para quejarse.

“Ya nadie se acuerda de la Pila, mucho menos de la leyenda, al parecer, hasta los abuelos se quedaron sin memoria”, expresó Francy Ramírez, quien afirma que a pesar del olvido, se han elaborado páginas en la red, que llevan por título “La Pila del Mono”, con el objetivo de crear espacios donde los usuarios puedan “quejarse” o manifestar su inconformidad con respecto a un servicio.

Cuando la pila cedió su espacio en el centro de la Plaza de Bolívar, a la estatua del Libertador, se ubicó frente a la iglesia de San Ignacio, luego se construyó allí un jardín, lo cual produjo que el pilón fuera llevado al Museo Nacional y posteriormente al Museo de Arte Colonial donde se encuentra actualmente.   

 

JOSÉ MARTÍ: LATINOAMÉRICA PARA LOS LATINOAMERICANOS

JOSÉ MARTÍ: LATINOAMÉRICA PARA LOS LATINOAMERICANOS

RANDY SABORIT MORA*,
Cortesía para Isla al Sur.

Guatemala, (PL) Cuando me preguntan sobre lo más asombroso de José Martí, siempre contesto que la coherencia entre su verbo y actos: esa sincronía puede palparse en muchos temas, incluido aquel propósito suyo de querer Latinoamérica para los latinoamericanos.

Sabía muy bien, quien se había comprometido a ser hijo de América con tan solo 28 años, que para equilibrar al mundo se debía empezar por poner en armonía a Nuestra América (región definida por él como la que abarca desde México hasta Chile y Argentina).

Y para lograr el equilibrio en la región, urgía liberar del coloniaje español a Cuba y Puerto Rico. De eso estaba consciente el patriota que sufrió en carne propia los rigores del presidio político en Cuba en 1869 y 1870.

Alguien que conoció Europa, varios países latinoamericanos y Estados Unidos, ni por un instante abandonó su idea de ver libre a su querida isla. También cumplió con su pensamiento “De América soy hijo, a ella me debo”, escrito en carta del 27 de julio de 1881 al director de La Opinión Nacional de Caracas, Fausto Teodoro Aldrey.

Quizás hoy, al ver la institucionalización de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) desde el 3 de diciembre de 2011 en Venezuela, podríamos entender mejor a aquel hombre con la cualidad de “prever y postver”, como él mismo escribiera del intelectual venezolano Cecilio Acosta, fallecido el 8 de julio 1881 en Caracas.

A más de un año de la creación de la Celac, está previsto que  los  próximos  27 y 28 de enero en Santiago de Chile se reúnan los jefes de Estado y de Gobierno de las 33 naciones independientes de América Latina y el Caribe que conforman esa comunidad.

Esa cita -y la III Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo a celebrarse en La Habana, Cuba, a finales de este mes- serán propicias para releer la obra del Maestro.

El desafío de los participantes de ambos eventos debiera ser aplicar la sabia savia del Apóstol -con creatividad- al área latinoamericana para que ande con mejor paso hoy, mientras persisten amenazas desde Estados Unidos.

Latinoamérica para los latinoamericanos quiso Martí, como sugieren sus escritos en la Revista Venezolana, La América, La Edad de Oro y Patria,  publicaciones que dirigió entre 1881 y 1895.

El Maestro estaba en Caracas, en julio de 1881, cuando fundó la primera de las mencionadas, nacida del afecto inspirado por el pueblo venezolano.

Aspiraba "a levantar la fama, y publicar su hermosura, y promover su beneficio. No hace profesión de fe, sino de amor. No se anuncia tampoco bulliciosamente: Hacer es la mejor manera de decir", indicó en el texto “Propósitos”. 

Desde "El Carácter de la Revista Venezolana", el escritor conceptualizó el primer manifiesto estilístico del movimiento literario modernista, años antes de la obra Azul, del poeta nicaragüense Rubén Darío.

"Que la sencillez sea condición recomendable, no quiere decir que se excluya el traje un elegante adorno no hay por qué invalidar vocablos útiles, ni por qué cejar en la faena de dar palabras nuevas a ideas nuevas", expresó.

En abril de 1882 surgió La América como mensuario dedicado al fomento de la agricultura, la industria y el comercio en los países hispanoamericanos y órgano de la Agencia Americana de Nueva York.

Algunos pedían que el periódico fuera exclusivamente literario, sin embargo, el director precisó en enero de 1884 en "Los propósitos de La América bajo sus nuevos propietarios": "Hermoso sería un periódico de este género; pero los tiempos son graves, y acaso temibles, y ni un ápice menos que críticos".

"Se van levantando en el espacio, como inmensos y lentos fantasmas, los problemas vitales de América: piden los tiempos algo más que fábricas de imaginación y urdimbres de belleza", sostuvo el poeta que tenía los pies en la tierra.

Ese medio le sirvió al periodista paradigmático para poner a dialogar a las dos secciones del continente americano, e informar a la clase letrada hispanoamericana sobre la necesidad del comercio entre ambas partes, pero sin explotación para los pueblos latinoamericanos. 

Por su talento y lucidez, lo nombraron cónsul de Uruguay, Paraguay y Argentina desde la urbe estadounidense de Nueva York, misión que nadie ha podido cumplir en la historia. También presidió la Sociedad Literaria Hispanoamericana. 

Sin embargo, entre las tantas responsabilidades, accedió a la proposición del brasileño Aarón Da Costa Gómez, de redactar una revista nombrada La Edad de Oro. De julio a octubre de 1889 salieron cuatro números para los niños de América de entonces y de siempre, que le conversan  a los seres actuales del continente.

El Maestro dialogaba en tono sencillo -como en un cuento- con los niños de Latinoamérica.  Mientras  estaba a kilómetros de distancia de sus familiares, consagraba su vida a fundar la familia continental.

Quería que el público infantil supiera cuál había sido la historia del mundo, principalmente la de las tierras latinoamericanas.

“Los temas escogidos serán siempre tales que, por mucha doctrina que lleven en sí, no parezca que la llevan, ni alarmen al lector de pocos años con el título científico ni con el lenguaje aparatoso",  acotó Martí en el reverso de la contraportada de la publicación.

"Con todos, para el bien de todos. Ese es el lema de mi vida. Ese será el del periódico”,  confesó Martí en carta a Serafín Bello el 12 de octubre de 1889, dos años antes de su célebre discurso "Con todos, y para el bien de todos", pronunciado en la sureña ciudad estadounidense de Tampa.

En esas palabras resumió la línea editorial del Patria, fundado el 14 de marzo de 1892 en Nueva York. El semanario nunca puso en el machón el nombre de su directo. No obstante, los lectores dirigían sus cartas a ese responsable, aunque la publicación especificara que debían enviarse al administrador.

El Delegado del Partido Revolucionario Cubano (PRC)  firmaba los documentos oficiales o el prólogo de un libro, pero nunca sus artículos. Dirigía el equipo en su oficina neoyorquina, durante un viaje de trabajo o desde la guerra independentista reiniciada en Cuba el 24 de febrero de 1895.

Martí tuvo que ir en contra de sus nobles sentimientos de humanidad para fomentar una contienda “justa, breve y necesaria”. Y murió en campaña, aunque le recomendaron que  se quedar como organizador de la misma desde Estados Unidos.

Cumplió así, con aquel Verso Sencillo suyo de morir como bueno, de cara al sol. Decirlo es fácil, pero cumplirlo -como él hizo- es lo complejo en este mundo donde a los seres humanos nos cuesta actuar según nuestro pensamiento.

*Corresponsal de Prensa Latina en Guatemala, Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

ETERNO DESDE LA SENCILLEZ DE UN NIÑO

ETERNO DESDE LA SENCILLEZ DE UN NIÑO

YUNIEL LABACENA ROMERO,
estudiante de cuarto año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Esta tarde he tomado entre mis manos nuevamente Corazón, un libro que ha perdurado en el tiempo. Creemos que es tan nuestro, que hasta llegamos a mirar con desdén a grandes autores de otras latitudes. Acostumbrados como estamos a la grandilocuencia de muchas frases, incluso, decimos que es nuestro libro excepcional, aunque no fuimos creadores de esas historias que salen de sus páginas.

Conocer a fondo el alma humana y no sorprenderse de nada, pero conservar siempre la virginidad en la mirada ante cualquier tragedia, heroísmo o golpe de fortuna que acontezca en la vida y contarlo como si sucediera por vez primera, es una regla para los que se adentran en sus páginas.

Por eso, cuando aquella tarde Corazón llegó a mis manos, recodé que es un libro escrito como dice su nombre, con esa cavidad palpitante que tenemos en el pecho, una lectura amena y colmada de valores y principios que a veces olvidamos.

Los impresionantes relatos de la obra están destinados a provocar la vibración y las lágrimas de los lectores. Vio a luz en 1886 y es el diario escolar de Enrique durante el curso escolar 1881-1882. En el texto se intercalan las narraciones de anécdotas contadas por el chico, así como cartas de sus padres y su hermana y un relato mensual que le dan en la escuela, en el que se cuenta “una acción bella y real llevada a cabo por un muchacho”.

Edmundo de Amicis, su autor, debía saber que el futuro de los pueblos se gesta en las aulas y en este sentido hizo una labor encomiable. Se lo propusiera o no consiguió que Corazón y sus enseñanzas mereciera gran popularidad y múltiples ediciones a los pocos meses de publicarse.

Fue leído por un gran número de escolares, no sólo en Italia y finales del siglo XIX, sino en todo el mundo, porque siendo una novela de un momento y un lugar específicos es, ante todo, una novela universal.

Hay que decir que el éxito del libro fue formidable, su fama en Italia y en todo el mundo, confirmó esa suerte de Amicis, que no sólo ha sido traducido a numerosos idiomas, sino versionado por la radio, la televisión y el cine en varios países e, incluso, en las historietas.

De clara intención pedagógica, emociona sin disimulo al crear situaciones con un fuerte componente dramático en las que se ensalzan valores como el sacrificio, la generosidad, la rectitud, la caridad y el patriotismo.

Con todo éxito en la facilidad para describir rápidamente los lugares y costumbres que se ofrecen ante su vista, nos toca las fibras más profundas del corazón, por ello junto al Principito, debería ser un libro cabecera para todas las etapas de la vida.

«Tú empiezas a comprender la poesía de la escuela, Enrique; pero por ahora la escuela puedes solo verla desde dentro: te parecerá mucho más bella y más poética dentro de treinta años, cuando vayas a acompañar a tus hijos y la veas desde fuera, como yo la veo», fragmentos como estos dejan correr la magia tras lectura.

Un genio comprendido, historias muy bien contadas, que pueden ser consideradas las mejores, porque influyen en las más diversas generaciones por su lenguaje novedoso y cautivador, demuestran que Corazón consigue fascinarnos con su ingenio cuando parece que ya nada nos asombra.

No es extraño, que leer esta novela siendo niño emocione en cada una de sus páginas. Ojearla treinta años después supone darse cuenta de lo edificantes que resultan todos y cada uno de sus episodios.

La obra que ha llegado hasta estos días, sigue siendo el texto que porta artículos precisos y de otro, muestra de la perseverancia de alguien que dedicó un tiempo a escribir lo que, para otros, fue indiferente.

Más allá de su hechizante lectura, Edmundo de Amicis nos ha entregado un Corazón vivo; lo ha puesto, confiado, en manos de sus lectores, de su público todo. Lo ha hecho eterno desde la sencillez de un niño.

¿UN MUSEO DE RÉPLICAS?

¿UN MUSEO DE RÉPLICAS?

De los más de 50 objetos que atesora el Memorial José Martí, solo tres pertenecieron al más universal de todos los cubanos.

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: Cortesía de AMARILIS ÁVILA,
museóloga del Memorial José Martí.

Si visita el Memorial José Martí, ubicado en la Plaza de la Revolución, podrá encontrar un traje negro, la tribuna desde la que el héroe pronunció brillantes discursos, la carta enviada al director del The Evening Post, Vindicación de Cuba, y los testamentos político, literario y pedagógico del más universal de todos los cubanos. Sin embargo, su sorpresa será mayor cuando descubra que no son los originales y que de los más de 50 objetos integrantes de la colección, solo tres pertenecieron a quien en este año cumplió su 160 aniversario.

El primer objeto correspondiente a esta reducida lista es el título de Licenciado en Derecho Civil y Canónico alcanzado por José Martí el 30 de junio de 1874 en la Universidad de Zaragoza, centro de educación superior en España.

El segundo, es el certificado de graduado en Filosofía y Letras,  otorgado el 24 de octubre de 1874, en la misma universidad española, después de una brillante exposición sobre el tema “La oratoria política y forense de los romanos. Cicerón como su más alta expresión: los discursos examinados con arreglo a sus obras de Retórica”.

Mientras, la tercera posición la ocupa el quetzal, ave insigne de Guatemala, obsequiado al Apóstol en 1877 por Justo Rufino Barrios, militar y político, presidente de ese país centroamericano entre 1873 y 1885.

Tres años le bastaron a Martí (de 1871 a 1874, tiempo de exilio en la metrópoli), para concluir el bachillerato, interrumpido por el presidio político, y dos carreras universitarias, pero no pudo acceder a los documentos porque no poseía el dinero necesario para solicitarlos.

Durante mucho tiempo los títulos permanecieron en la Secretaría de Zaragoza, y no fue sino hasta 1995, al cumplirse un siglo de la caída en combate del Maestro, que el Rector de la casa de altos estudios, Juan José Badiola, realizó una emisión especial de los certificados, perfectamente conservados, y estos llegaron a Cuba.

El quetzal, de acuerdo con declaraciones de Amarilis Ávila, museóloga de la institución, llegó a su destino final por medio de una donación de la historiadora cubana Nidia Saravia, quien a su vez lo recibió de una familia guatemalteca. 

La explicación al por qué la abundancia de réplicas en el memorial la ofrece Yohanka Abreu, museóloga fundadora del lugar: "Nosotros llegamos de últimos, la mayoría de los documentos y objetos originales relacionados con Martí ya pertenecían a otras colecciones".

“En el Museo Provincial de Santiago de Cuba se encuentra el fusil auténtico; la tribuna y el traje originales están en el de Guanabacoa; el grillete se localiza en la Finca “El Abra”, en la Isla de la Juventud; y la leontina, en la Casa Natal de José Martí”, declaró Abreu.

Emplazado en una elevación de 30 metros sobre el nivel del mar, el Monumento a José Martí, cuya construcción comenzó en 1953 a cargo del ingeniero civil Guillermo Pagés, constituye el punto más alto de La Habana, con una torre central que supera los 100 metros.

En su interior, la estructura alberga un mural de cerámica veneciana realizado por el artista cubano Enrique Caravia, en el que están grabados 89 pensamientos extraídos de la obra de Martí. Las letras de la fachada están laminadas en oro de 22 quilates.

Pie de fotos: José Martí obtuvo el título de Licenciado en Derecho Civil y Canónico el 30 de junio de 1874 en la Universidad de Zaragoza. No fue sino hasta 1995, al cumplirse un siglo de la caída en combate del Maestro, que el Rector de esa casa de altos estudios española realizó una emisión especial de los certificados y estos llegaron a Cuba.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de Lead: Especial Comentado.
Tipo de construcción: Lead + Pirámide Invertida + Dato Adicional.
Tipos de fuentes: No documentales: Amarilis Ávila, museóloga del memorial / Yohanka Abreu, museóloga del memorial.
Tipo de noticia: Ligera, blanda.
Primer valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticia: Interés colectivo, Proximidad o cercanía.

 

¡LEONEL TRIAY EN EL HOT 100!

¡LEONEL TRIAY EN EL HOT 100!

Considerado por algunos como un coleccionista de lujo, Leonel Triay tiene archivado todos los primeros puestos del ranking musical más prestigioso del mundo, elaborado por la revista Billboard.

Texto y foto:
CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Hace más de 20 años un cubano “sufre” de melomanía a gran escala, su pasión por el pentagrama no lo llevó a ser cantante, pero sí a coleccionar los éxitos que han hecho historia. Leonel Triay, o Leo -como lo llaman sus cercanos- dedica gran parte del tiempo a actualizar los números unos del ranking musical Hot 100, elaborado semanalmente por la revista norteamericana Billboard.

Su labor, la cual comenzó como hobbie, lo convierte en una de esas personas a quien hay que acudir cuando se necesita precisar un dato o el nombre de un intérprete que ni la mismísima Wikipedia registra.

“Empecé como casi todo el mundo. No solo archivo canciones, sino también información de cada cantante”, explica Triay. Su extensa colección abarca desde la creación del ranking en el año 1946 hasta la actualidad.

Según Alexis Rodríguez, director de sonido de la emisora Habana Radio, “la labor apasionada y voluntaria con que Leo conserva los temas musicales más exitosos desde la década del 40 hasta hoy, merece una loa constante. Probablemente es el único que en Cuba guarda una colección musical tan amplia, y tal material no debe perderse”.

Por eso hoy, uno de los espacios de la estación radial de la Oficina del Historiador de la Ciudad, transmite semanalmente cada uno de los temas. Se trata de la sección Tras la Pista, del programa juvenil Suave y Fresco.

Al respecto, explica Rodríguez: “La idea de incluir dentro de Tras la Pista los números uno de la revista Billboard nos da la posibilidad, más allá de ser una propuesta atractiva y novedosa, de llevar al público esas canciones que quizás, por las programaciones actuales, no se dan a conocer. Es un viaje sonoro a través del tiempo y eso debemos de agradecérselo a Leonel”.

La revista norteamericana Billboard, fundada en 1894, es  una de las más antiguas del mundo y en ella se publican las canciones y álbumes más populares de un determinado periodo. Su lista más famosa, Billboard Hot 100, clasifica las 100 primeras canciones del panorama mundial basándose en las ventas físicas, digitales y emisiones de radio de un sencillo.

Hoy, Leonel Triay trabaja en la Asociación Cubana de Artesanos y Artistas. Sin la finalidad de buscar un título que lo convierta en estrella, se mantiene enriqueciendo su fonoteca personal. Semana tras semana guarda los sencillos apoderados del primer puesto del ranking e investiga sobre sus autores e intérpretes. Leo es un melómano a gran escala, algún día el comité ejecutivo de la tan aclamada Billboard deberá reconocer en él a uno de sus más fervientes seguidores.

Pie de foto: Leo junto a su apreciada colección.

Ficha técnica:

Título: Llamativo.
Lead: Comentado.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal + Dato adicional + Pirámide normal.
Valor noticia: Curiosidad.
Otros valores noticias: Interés colectivo, Actualidad.
Fuentes: Directas: Leonel Triay, coleccionista de los éxitos musicales; Alexis Rodríguez, director de sonido de la emisora Habana Radio.

 

 

UN VIGÍA INCANSABLE

UN VIGÍA INCANSABLE

El Cristo de La Habana fue rehabilitado recientemente luego de arduos trabajos realizados por especialistas de la Oficina del Historiador para revertir el deterioro causado por diversos factores.

Texto y foto:
DAVID GALLO SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Único por sus dimensiones en Cuba y solo comparable con sus semejantes de Brasil y Bolivia, se yergue sobre el horizonte de la colina de La Cabaña, el Cristo de La Habana, vigía y protector, que recientemente fue sometido a una compleja restauración por parte de especialistas de la Oficina del Historiador de la Ciudad, la cual le devolvió su esplendor.

Un acentuado deterioro en sus 20 metros de altura, el rostro de la escultura dañado por una grieta que alcanzaba hasta el lateral de los ojos, manchas rojizas e incrustaciones salinas en los pliegues de la ropa y fisuras en el codo, fueron las causas de la restauración que incluyó, además, el pedestal.
Esta es la primera acción de su tipo realizada de forma profesional y documentada desde su inauguración el 25 de diciembre de 1958, aseguró el Licenciado en Restauración, Alexis Martín Rodríguez.

“Los daños sufridos por la obra son originados por los efectos de la intemperie, la contaminación atmosférica de las industrias de la Bahía de La Habana, la humedad, agentes biológicos y el impacto de rayos en tres ocasiones, en los años 1961, 1962 y 1986 antes de la colocación  de un pararrayos”, destacó.

Con vistas a proteger al monumento y sus áreas aledañas de posibles descargas eléctricas, la intervención contempló la instalación de un pararrayos de 20 metros de altura a una distancia de 15 metros de la figura. A esto se sumó la rehabilitación del parque y una nueva iluminación que evita las sombras y deslumbramientos, lo que permite su visibilidad desde diversos puntos de la capital en la noche.

Para llevar a cabo las obras regenerativas, se realizaron varios estudios de diagnóstico sobre el comportamiento de la temperatura y la corrosión, junto a otros factores. Las indagaciones demostraron que a pesar de las lesiones sufridas por las condiciones del emplazamiento y la falta de mantenimiento periódico, la estatua conserva su estructura en buen estado, explicó el ingeniero químico, Carlos Bauta.

Con los trabajos recién concluidos fueron sellados los accesos de agua al interior y enmendadas algunas deficientes reparaciones anteriores. También se higienizó la superficie junto a los enchapes del pedestal para detener el proceso de degradación del mármol de Carrara, material del que están compuestas sus 67 piezas, las cuales fueron traídas desde Italia, y se completaron las tareas de desinfección y limpieza final de la escultura.

El mármol del que está construido es el mismo que se utilizó en los monumentos del Cementerio de Colón. La imagen  representa a Jesús de Nazaret, reposa a 51 metros sobre el nivel del mar, pesa 320 toneladas y sus piezas fueron esculpidas en Roma por la artista cubana Jilma Madera y allí bendecido por el Papa Pío XII.

Con este remozamiento, la imagen que permanece en su eterna posición de pie, con una mano en el pecho y la otra en alto, en actitud de bendecir la ciudad, recobra todo su esplendor y retoma el protagonismo como  excepcional vista de la capital.

Pie de foto: Con sus 20 metros de altura sobre una basa de tres, el Cristo se mantiene bendiciendo  la ciudad.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal + Dato adicional.
Tipo de noticia: Ligera.
Primer valor noticia: Actualidad.
Otros dos valores noticias: Cercanía, Interés colectivo.
Tipo de fuente declarada: No documental: Licenciado en Restauración, Alexis Martín Rodríguez, ingeniero químico Carlos Bauta.

EL RETO DE UN MUNDO NUEVO

EL RETO DE UN MUNDO NUEVO

Hoy, en la sociedad moderna, parece que la Universidad es un entorno perfecto para los jóvenes; sin embargo, quedan algunos obstáculos en el primer año que todavía muchos no saben.

ANH NGUYEN HAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Universidad es un ambiente que ayuda a que los jóvenes puedan desarrollarse completamente en cuanto al conocimiento y la personalidad. Por tanto, la educación universitaria es un problema que necesita la preocupación especial de toda la sociedad. En realidad, los estudiantes de primer año encuentran varias dificultades en el estudio en un ambiente nuevo. Los obstáculos pueden surgir desde diferentes razones: por los profesores, la misma Universidad, la familia y por los alumnos.

Algunos estudios en Cuba, en particular, y del mundo en general, muestran que los obstáculos que comienzan por los estudiantes mismos ocupan una gran tasa. Al principio, todavía no estamos acostumbrados a trabajar en un entorno desconocido, por eso, no podemos organizar el tiempo lógico para estudiar y desarrollar también las actividades cotidianas; o no tenemos habilidad en el trabajo grupal y autoestudio. Esta situación afecta directamente en la capacidad de percibir los aprendizajes de los alumnos en la clase. Por otro lado, nos faltan los conocimientos acerca de la carrera escogida, por esta causa, no aprendemos el sentido real y práctico de las asignaturas. Entonces se reduce la inspiración de estudio de los jóvenes.

Otra razón más específica parte desde los profesores. En primer lugar, sus exigencias con algunas asignaturas son más altas que la capacidad de los estudiantes, lo que conduce a la realidad de que nos sintamos nerviosos y suframos estrés desde muchos lados. En segundo, algunos educadores no destacan la importancia de la asignatura, ni crean la inspiración para los estudiantes en la clase. Más allá, les faltan el apoyo y la preocupación en el proceso educativo mientras los alumnos de primer año encuentran muchas dificultades con el método de enseñar y estudiar en la Universidad. Por eso, la calidad al adquirir los conocimientos no tiene un resultado absoluto.                     

Sin embargo, primer año no tiene totalmente situaciones desfavorables, al lado de ello, nosotros también posemos numerosas facilidades en el entorno académico. La mayoría de los alumnos tienen buena conciencia y disciplina en participar en las clases. Nos gusta la carrera que escogemos, por lo tanto, nos interesa descubrir lo nuevo. Además, las condiciones que se establecen por la escuela como la biblioteca llena de libros y los materiales necesarios sirven bien para los jóvenes. Especialmente, tienen la oportunidad de trabajar con los profesores, quienes poseen nivel alto y la prioridad de utilizar las nuevas tecnologías.

En conclusión, en cada desafío, las dificultades siempre van paralelas a las ventajas. Lo más importante es la manera de enfrentarlas y vencerlas. Entonces, la vida de un estudiante de primer año en la Universidad no es un caso excepcional, pero necesita la combinación estrecha de la familia y la escuela y la preocupación pertinente entre la sociedad para disminuir los obstáculos de los jóvenes.


 

EL MARTÍ DE TRES NACIONES

EL MARTÍ DE TRES NACIONES

Con el apellido del independentista cubano será nombrado un bebe aún en gestación, hijo de madre chilena y padre colombiano, quienes se conocieron mientras estudiaban en la Isla.

CAMILO VILLA JUICA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Martí, en homenaje al Apóstol cubano, se llamará el hombrecito que vendrá al mundo presumiblemente en el mes de noviembre (2013) en la austral tierra chilena de Osorno, ubicada a 945,8 kilómetros de la capital, Santiago.

El futuro bebé, de cinco meses de gestación, coronará la relación que sus progenitores, la chilena Valentina Pooley Méndez y el colombiano Roberto Vásquez Hernández, formalizaran el 18 de enero pasado ante la ley y la Iglesia en el sagrado vínculo del matrimonio.

Sus padres decidieron llamarle con el apellido del independentista cubano por su admiración a este y porque su historia de amor está completamente ligada a la Isla: se conocieron aquí cuando ambos estudiaban en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).

“Los chilenos, que pasábamos a tercer año de la carrera, fuimos enviados el 2009 a la ciudad de Manzanillo. Allí ya se encontraban algunos colombianos de años superiores, entre ellos, Roberto, con quien de inmediato entablé una relación de amistad”, relata Valentina.

Los amigos fueron estrechando lazos, historias y corazones a tal punto, que a los cuatro meses ya se paseaban de la mano por los pasillos de la Facultad de Ciencias Médicas Celia Sánchez Manduley.

La futura madre recuerda cómo comenzó todo: “Roberto me invitó a cenar al restaurante Costa Azul, cuando terminamos, se hizo el chileno y me pidió “pololeo”, como lo hacemos en mi país para entablar una relación de noviazgo. Eso fue un 14 de diciembre”.

Casi dos años estuvieron juntos en Manzanillo y Roberto se volvió a Colombia con su título bajo el brazo. Al año siguiente, en 2012, Valentina se fue a Chile después de graduarse. Pero la pareja seguiría unida, pues el novio se fue a vivir con ella a la fría ciudad de Osorno, de donde la novia es oriunda.

“Jamás perdimos el contacto y siempre estuvo en nuestros planes vivir juntos, la pelea era en qué país, yo siempre quise Colombia, pero bueno, las mujeres hoy por hoy tienen el carácter fuerte”, dice en tono de broma Roberto, quien a la vez, asegura no perder la esperanza de irse junto a su familia a la tierra cafetalera.

Lo cierto es que esa discusión, por ahora, está muy lejana en el tiempo. Martí Alejandro Vásquez Pooley viene en camino y es él quien se roba todas las miradas, esperanzas y proyectos de la pareja.
“Estamos muy felices, nos va bien en lo profesional, tenemos nuestra casita, y lo más importante de todo: nos amamos. Creo que Martí viene en buen momento, ahora todo lo que hagamos nosotros, sus padres, será en función de él. Es un regalo de Dios y de Cuba, porque sin la solidaridad de la Isla esta historia jamás hubiera sido posible. Mi hijo es tan chileno y colombiano, como cubano”, asegura la madre emocionada.

Pie de foto: De izquierda a derecha: Roberto, Valentina y dos amigos.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Sumario de Cómo.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide normal.
Valor noticia: Singularidad.
Otros valores noticias: Actualidad, Interés humano.
Tipo de fuentes: Directas. Valentina Pooley y Roberto Vásquez, padres del bebé.