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Isla al Sur

PASIÓN POR EL MOTOR

PASIÓN POR EL MOTOR

Los amantes del motociclismo en Cuba se dan cita semanalmente en la plazoleta La Piragua, en el Vedado.

ZULEMA SAMUEL DEL SOL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Matchless, BSA, Norton, Triumph y una Harley-Davidson de 1937 -la más antigua de la Isla-, motores ingleses, norteamericanos y franceses al cuidado de hombres con chalecos de cuero, pañuelos a la cabeza y gafas contra el sol. Al ritmo de Queen y los Van Van se reúnen cada sábado a las cuatro de la tarde en La Piragua, cerca del Malecón Habanero, los aficionados al motociclismo que integran la Peña Amigos de Fangio.

El primero de julio del 2007 se funda esta asociación sin fines de lucro, representante de los amantes del automovilismo y el motociclismo clásico y antiguo de Cuba, sin distinción de clubes, región o escuderías, como se describe en su sitio web.

“En el  aniversario 49 del secuestro del ganador y corredor argentino de Fórmula 1, Juan Manuel Fangio, por los jóvenes del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, un grupo de motoristas se aglutinan bajo el nombre de quien se catalogó “amigo de los secuestradores””, relató Onelio García Pérez, promotor cultural de la peña, al recordar los sucesos del fallido debut del deportista en el II Grand Prinx de Cuba.

Esta sociedad, presidida por Lorenzo Verdecía Espinosa, coordinador además de la Escudería de Autos de Época La Macorina, se vincula al Latin American Motorcycle Association (LAMA), la Motos Clásicas de Cuba (MOCLAC), la Escudería de Motores Clásicos Ingleses de La Habana (EMICCH) y otros clubes diseminados a lo largo del país, aseveró  García Pérez.

Son varias las actividades que, en colaboración con esas organizaciones, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), y la Federación Cubana de Motociclismo (FCM), realizan los integrantes de la peña: las carreras de inicio y cierre del verano por las calle 23 y avenidas aledañas a la Habana Vieja, concursos de elegancia y habilidades sobre el vehículo, exposición permanente de losas de cerámica Circuito de la Fama, en homenaje a artistas, deportistas y personalidades de la Isla asociados al deporte del motor, entre otros, afirmaron Pérez y José Peón, jefe de la Comisión de Motociclismo del INDER para La Habana y presidente de la Unión Latinoamericana de Motociclismo en el área de velocidad.

“La organización ampara desde el 2008 el programa permanente Motociclismo Sustentable Cubano (MSC), orientado a la protección del medio ambiente a través de actividades a nivel de clubes y el apoyo a proyectos comunitarios como Acualina, a partir del primer recorrido ambientalista en motocicletas desde el “pulmón” de la ciudad hasta la Piragua”, declaró Pérez en el 2010.

Los Amigos de Fangio también se unen cada tercer domingo de junio, Día Internacional de los Padres para una tradición. Desde 1991 los motociclistas realizan por esta fecha la peregrinación hacia el Panteón Naturales de Ortigueira, en el Cementerio de Colón, donde descansan los restos de José Lorenzo, mecánico de Harley Davidson y otras marcas, llamado Pepe Milésina por su precisión en la labor automotriz, como se cuenta en el libro de Onelio García, Motores Clásicos en Cuba.

Al terminar la Peña, alrededor de las ocho de la noche, las motos se retiran a más 60 km/h, presumiendo estampas, carrocerías recién chapisteadas, o un pulido “de envidia”. Recorren sedientas los predios del Malecón.

 

LA CASA DE POESIA SILVA

LA CASA DE POESIA SILVA

MARCELA VÁSQUEZ CORTÉS,
estudiante de quinto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

Ubicada en el  centro de la capital, la Casa de Poesía Silva tiene el fin de entretener a los capitalinos y turistas. En este lugar renace la época romántica en la cual todos los sentimientos podían ser expresados en una hoja de papel.

Algo que llama la atención en el lugar es su estructura que aunque se presenta como cualquier vivienda situada en el centro de Bogotá, esta tiene su historia marcada donde vivió y murió José Asunción Silva, poeta colombiano reconocido. En la institución se cuenta su historia y lo más impactante el cómo un poeta se deja llevar por sus sentimientos y termina suicidándose por amor.

La casa, además de ser patrimonio cultural de la ciudad, asume la función de promover el estudio, la creatividad de jóvenes y niños, para que no olviden que otra de las tantas formas de expresarse se encuentra en tener a la mano una hoja, un lápiz,  y lo más importante, el sentimiento que queremos exponer.

Fue inaugurada el 24 de mayo de 1986 por Belisario Betancur, quien en ese momento era el presidente de la república. La directora de la “Fundación Casa de la poesía Silva”  hasta el 2003 fue la periodista  y poeta  María Mercedes Carranza. En la actualidad, el director es el abogado y escritor Pedro Alejo Gómez.

Esta institución es considerada como la primera casa de poesía española. En este recinto se tiene acceso a varios libros de poetas,  entre estos destacan los llamados “poetas malditos”, quienes son poco reconocidos, pero que vale la pena acercarse a ellos para así quedar  totalmente inspirados.

AGUA POTABLE, ¿QUÉ PASÓ?

AGUA POTABLE, ¿QUÉ PASÓ?

El sistema de suministro hidráulico habanero presente dificultades y ha perturbado a casi la mitad de la capital.

LINH NGUYEN HOAI,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
 

A partir de los primeros días del año 2014, muchas personas de municipios como La Lisa, Marianao y Playa han denunciado la situación del agua en estos lugares. Además, existen múltiples quejas sobre el servicio de la empresa que tiene la responsabilidad de suministrar este elemento: Aguas de La Habana.

Según el documento de abasto de la Oficina de Aguas de La Habana, a un hogar se le bombean seis metros cúbicos de agua cada día, mientras que a los edificios, en dependencia de la cantidad de apartamentos. El horario está dentro de 3 y 5 de la mañana. A los lugares lejanos del centro de abastecimiento, se les proporciona el líquido vital cada dos días, con suma doble. Pero el servicio hídrico todavía no satisface a los habitantes hasta este momento.

“Tenemos vacíos los tanques debido, al parecer, a una reducción de la presión con que debe llegar el agua. Decimos así porque aún ignoramos las causas, a pesar de que hacemos reportes constantemente”, dijo Berta Candet, una de las vecinas de la calle 72, del municipio capitalino Playa.
Los problemas son…

Por una encuesta realizada a más de 50 familias en Marianao y La Lisa, se supo que ellas casi siempre padecen de una precaria situación con el agua. Durante tres meses sufrieron la ausencia de este elemento vital para la vida humana.

“Mi familia y yo vivimos desde hace años con la escasez. ¿Qué ha hecho Aguas de La Habana en todos estos años?”, relató Yosvany García, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.

También contó Ronelo Sosa, quien vive en Ayestarán, del municipio Cerro: “Para mí, la lucha con el agua ha sido el pan de cada día. Cubos, cubetas y tanques son nuestra única forma de guardar el preciado líquido que a veces en tres días no aparece, a ello se suman los apagones constantes”.

Como consecuencia de esta limitación, han aparecido los aguateros en diferentes partes de la ciudad. Mairelis Álvarez, ama de casa, afirmó: “Si esta situación sucede con frecuencia no puedo aguantar, porque un pomo de vente litros cuesta dos CUC o tres CUC. ¿Cómo continuamos las actividades diarias con sólo un pomo?”

Responde Ana Remis Castro, jefa del Departamento de Atención a Clientes de Aguas de La Habana, que las quejas de los habitantes habían sido recibidas y atendidas en la medida de las posibilidades, aunque muchas veces los denunciantes no se satisfacen.

Además, los horarios de bombear no parecen ser razonables. Daniel González, chofer de taxi, relató: “Entiendo que eviten bombear en el horario pico para manejar el consumo eléctrico, pero eso le machuca  la corbata a quien no tiene cisterna ni presión de agua suficiente para llenar tanques elevados”.

Aunque no es la situación común, hay agua sin tratamiento o peor, “agua negra”, que llega a las casas. Se queda con muchísimos sedimentos blancos de calcio y olor sospechoso. De hecho, algunas personas están hospitalizadas por beberla sin cuidado.

El doctor del hospital general Calixto García, Sergio Frías, explica que en varias ocasiones ha tenido que atender pacientes con problemas estomacales por beber agua contaminada de la que reciben en sus casas de la calle y sin hervir.

El vicedirector de Aguas de La Habana, Carlos Méndez, plantea que no es responsabilidad de la empresa este tipo de accidentes, ya que cada persona debe ser consciente de la importancia de cuidar su salud y clorar o hervir el agua.

Aparte de la escasez y la hora de suministro, el sistema de tubería también presente dificultades graves. No sólo está viejo por el tiempo, sino tiene problema de distribución. Muchos conductos que debe llevar agua a un lugar fijo no corresponden y la conduce a otras partes frecuentemente. Además, hay roturas y grietas que causan la tardanza de la llegada del elemento vital.

“La tubería por donde se supone que debe llegarnos el preciado líquido no corresponde, ya que se va por otra. Sucede que vivimos todo el tiempo cargando el agua de donde se pueda”, aclaró David Manuel Herrera, trabajador de Copextel.

Además, debido también a la longevidad en el sector de la red de transporte, existen roturas y grietas que causan la tardanza de la llegada. Rosa Caballero, anciana de 80 años, dijo: “Una vez tuve que esperar cuatro días para que me abastecieran el agua porque llegaba con poca fuerza. Demoré tres horas para llenar mi tanque”.

Según las cifras calculadas por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), cada año se pierde el 16 por ciento del agua bombeada en las conductoras, 20 en las redes y 22 en las de empresas. Son cifras demasiado altas. Se puede considerar que la razón principal de la escasez hídrica es las redes que están yendo cuesta abajo.

Por otro lado, varios vecinos expresaron sus inconformidades sobre el servicio y la falta de responsabilidad de algunos directores de municipios. Rolibel Frades Puentes, quien vive en Playa, contó: “Hablé con el Director de Aguas de La Habana en mi municipio, quien visitó mi zona, pero no dejó dicho nada, ni volvió a aparecer. Solo señaló que el problema podría deberse a que creció la demanda de agua en ese lugar”.

En respuesta a esta situación, el vicedirector general de Aguas de La Habana, Carlos Menéndez, comentó que no estaba al tanto de esa respuesta no satisfactoria por parte del compañero que atiende la empresa en el municipio Playa. 

Del suministro

Menéndez, nuevamente aseguró en respuesta a nuevas interrogantes: “El líquido de que disponemos en el manto es de muy buena calidad y abundante la cantidad de fuentes. El problema está en su distribución por la mala calidad de la red y hacia eso están enfocadas nuestras principales inversiones, o sea, para rehabilitar la red y sustituir las tuberías viejas”.

Existen quejas sobre el servicio, por ello la empresa envió ingenieros para comprobar la causa de la escasez en algunos municipios. Así han ganado el reconocimiento de los habitantes en el municipio de Cerro.

“Una visita muy profesional. Hicieron mediciones de gastos y presiones y determinaron que, además del problema que está afectando a los vecinos mencionados, en mi caso es necesario ejecutar una nueva acometida para la vivienda, pues la existente está compartida con parte del servicio a una base de transporte vecina. Y eso pudiera afectar el abasto también, aunque no es la causa fundamental”, expresó Vivian Sosa, en nombre de las personas del Cerro.

De los objetivos generales en el suministro de agua potable, la jefa Ana Remis Castro afirmó: “Mantener un abasto continuo, asegurar la calidad del agua de acuerdo con la normativa legal vigente, facturar correctamente y en las fechas previstas, dar servicio a los nuevos peticionarios y conservar un servicio de atención al cliente de calidad, son nuestras intenciones más importantes. Aunque tenemos algunas dificultades, pero las podemos resolver”.

También declaró: “Siempre escuchamos a los clientes. Los servicios como consultoría, ingeniería y ejecución de infraestructura se hacen en casi todos los municipios en que aparece la escasez”.

“Paulatinamente Aguas de La Habana revierte la compleja situación con el preciado líquido. Garantiza a sus clientes una mejora continua en la gestión y fomento de los servicios de Acueducto, Alcantarillado, Saneamiento y Drenaje Pluvial, en el centro y oeste de la Ciudad, elevando sus indicadores de eficiencia y eficacia hasta hacerlos comparables con los más significativos a nivel mundial”, comenta la ingeniera Tania Durán Yanes.

¿La solución mejor?

Hoy en día, Aguas de La Habana está trabajando con énfasis en el progreso de los indicadores que evalúan la calidad del servicio de abasto de agua. Muchos métodos son propuestos por los especialistas e investigadores.

Según Carlos Méndez, vicedirector general de la empresa, la infraestructura es de unos 1 800 kilómetros; se ha estimado que se deben restaurar unos 1 500 y ya se han rehabilitado 150 que es apenas el 10 por ciento de lo que hay que hacer. Sin embargo, esas inversiones han estado bien optimizadas y se priorizan los lugares con más dificultades y donde el rendimiento fuera más alto.

Mario Santiago Simón, uno de los ingenieros de Aguas de La Habana, después de varias veces fue a comprobar la causa de la falta del líquido en todas las partes de La Habana; concluyó que era necesario cambiar unas válvulas afectadas en la intersección de varias calles, entre ellas, Ayestarán.
En la población falta el equilibrio de abasto, así que los hogares con superfluidad tienen que ahorrar. Este desperdicio es la otra causa de la escasez. El IRNH debe fomentar la cultura del uso y reuso entre los habitantes.

Mejorar las condiciones de vida del pueblo con el servicio diario, implementar el programa de herrajes hidrosanitarios a precios asequibles, incrementar los progresos de la cobertura de alcantarillado, etc., sólo son remedios temporales.

Hasta ahora, muchos habaneros aún se quejan sobre los inconvenientes del sistema de abasto de agua en la capital. Los trabajadores de Aguas de La Habana no le han descubierto una salida fija. ¿Cuándo podremos vivir con suficiente agua potable?

Ficha técnica:

Tipo de reportaje: Interpretativo.

Objetivo del reportaje: Mostrar las quejas de los habitantes sobre la falta de agua en los municipios de Playa, Marianao, La Lisa y Cerro. Demostrar qué responsabilidad tiene la empresa Aguas de La Habana sobre este fenómeno. Dar a conocer cómo solucionar el problema.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.

Planos temáticos:

Pasado: Hace casi tres meses los vecinos de algunos municipios de La Habana han vivido sin agua y la empresa Aguas de La Habana parece no prestar mucha atención al problema.

Presente: Los problemas siguen y todavía no se solucionan.

Futuro: Aguas de La Habana hace un compromiso de resolver los problemas y mejorar su servicio.

Estrategias de fuentes:

Directas:

Personas de los municipios como La Lisa, Marinao y Playa.

Berta Candet, una de las vecinas de calle 72, Playa.

Varias familias en Marianao y La Lisa.

Yosvany García, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.

Ronelo Sosa, quien vive en Ayestarán, municipio Cerro.

Mairelis Álvarez, ama de casa.

Daniel González, chofer de taxi.

David Manuel Herrera, trabajador de Copextel.

Rosa Caballero, anciana de 80 años.

Rolibel Frades Puentes, quien vive en el municipio Playa.

Vivian Sosa, en nombre de las personas de Cerro.

De Aguas de La Habana:

Mario Santiago Simón, uno de los ingenieros de Aguas de La Habana.

Documento de abasto de la Oficina de Aguas de La Habana.

Ana Remis Castro, jefa del Departamento de Atención a Clientes de Aguas de La Habana.

Cifras calculadas por el Instituto de Nacional de Recursos Hidráulicos.

Carlos Menéndez, vicedirector general de Aguas de La Habana.

ENTRE MIGAS Y PENAS

ENTRE MIGAS Y PENAS

JORGE YACER NAVA QUINTERO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Peregrina con pies descalzos y usurera de la vida, la pobreza, sin más abolengo que la pena multiplicada en migas de pan y el llanto pretendido vino sobre el páramo de la mesa, recorre el hogar de 164 millones de latinoamericanos, según informa el Panorama Social de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) correspondiente al año 2013. Se trata, pues, de una estadística que, aunque menor con respecto a los 225 millones registrados en 2002, continúa siendo desoladora.

En países como México, de acuerdo con el citado documento, la recuperación ha resultado lenta y poco perceptible para 11 millones de pobres extremos, e incluso el presidente Enrique Peña Nieto señaló, al anunciar la política de “Cruzada Nacional contra el hambre”, que uno de cada cuatro mexicanos enfrenta algún grado de carencia alimentaria.

Ante esa situación, CEPAL indica que la región es un abismo de desigualdades, donde las mejoras relativas podrían estancarse si no se sustentan en un nuevo orden económico. El coeficiente Gini, medida estándar para la desigualdad en el ingreso que oscila entre cero y uno, permaneció en 0,52 durante 2011 y 2012.

Todavía la miseria, del río Bravo a La Patagonia, constituye el capital de los que no tienen nada, patrimonio invaluable de los desposeídos y testaferro de multitudes innombrables. Urge entender su esencia y las raíces con que se nutre para extirparlas de nuestra tierra.

Disección necesaria

Sociólogos y economistas definen como pobre, en términos generales, al individuo que no puede satisfacer las necesidades básicas para tener una vida digna, porque sus ingresos no le permiten acceder a los niveles mínimos de atención médica, alimento, vivienda y educación. Es el rol históricamente atribuido a personas mayores, madres solteras, niños, discapacitados, y miembros de algunas minorías sociales.

Pero no siempre resulta unívoca la medición de pobreza. Así, el método de las necesidades básicas insatisfechas, está basado en una concepción de la pobreza como necesidad. En él no importa si los individuos poseen el ingreso para satisfacer sus necesidades básicas, sino que estas hayan sido cubiertas.

A su vez, el método de líneas de pobreza a partir del costo de las necesidades básicas se relaciona con la definición de estándar de vida. Al determinar el nivel de ingreso mínimo per cápita que una familia necesita para adquirir la canasta alimentaria básica y una total que incluye otras necesidades, si las posibilidades adquisitivas, no alcanzan para ello el hogar se encuentra por debajo de la línea de la pobreza.

Por debajo de esa línea imaginaria que transversaliza la realidad, permanecen 68 millones de latinoamericanos y alrededor de 82 millones solo disponen de 2.50 dólares como ganancia diaria, aseguró la CEPAL.

La pobreza puede considerarse absoluta o relativa. La primera supone la imposibilidad de cubrir las urgencias materiales básicas. La segunda es experimentada por aquellas personas cuya capacidad adquisitiva se encuentra por debajo del promedio de una sociedad determinada. Ambas se complementan y reflejan la cosmovisión social de la humanidad, en la cual la pobreza es un estigma de la cruz, sin la fe como garantía suficiente para la resurrección de la esperanza.

“Dada la natural dificultad de medir algunos elementos constituyentes de la calidad de vida, el estudio de la pobreza se ha restringido a los aspectos cuantificables -y generalmente materiales- de la misma”, declararon los matemáticos chilenos Juan Carlos Feres y Xavier Mancero en su estudio “Enfoques para la medición de la pobreza”, publicado por Naciones Unidas.

Variadas son las maneras de medir o cuantificar la miseria, pues el fenómeno no se produce de la misma manera en dos regiones por la diversidad de elementos objetivos y subjetivos que componen cada contexto. No obstante, el nivel y la calidad de vida dependen de factores esenciales e invariables como la alimentación, la vivienda, la educación y la asistencia sanitaria, que se consideran indicadores universales de pobreza, en los cuales influyen el desempleo, los bajos ingresos o la falta de estos, la segregación, la exclusión social y la marginación.

Esos son los elementos que, después de diseccionado el cuerpo de la pobreza, nos permiten entender las herramientas teóricas para juzgarla y aceptar su perentoria capacidad de resucitar, esa que deja su epitafio sin principio ni término.

Donde habita el olvido

Devastadoras e inreferenciables, las estadísticas sobre el tema podían emborronar centenares de cuartillas o invadir el aire con un rezo de números fríos que nunca tendrán rostro, pero en resumen basta decir que la pobreza es la mayor y menos perseguida asesina en serie de toda la historia anterior o posterior a nuestra era. Ha cometido homicidio con ensañamiento y alevosía una y otra vez, porque los sueños de un futuro mejor sobreviven con estoicismo cada embate, mientras los ricos y poderosos asumen la miseria de miles de millones de personas como un acto de selección natural.

Los pobladores de este continente como muchos del mundo, padecen la pobreza material que abarca la ausencia de bienes y servicios básicos; intelectual, aquella que condiciona el desarrollo cultural, ideológico, de pensamiento y político de las personas; y social, que afecta la integración a la sociedad. Además, ella suele instituirse socialmente, generando una “cultura de la pobreza” que, al ser asimilada, se vuelve una herencia generacional.

De las penas que padece la humanidad, probablemente sea la más enraizada y matriarcal, como matriz de necesidades económicas, sociales, físicas y psicológicas. Ciudadana del mundo, habla todas las leguas; tiene la piel negra, blanca, amarilla y mestiza; une las fronteras y el mundo es su patria sin necesidad de documentos migratorios: tiene el derecho universal que le confiere el nacer en todas partes.

No basta, para disminuir la pobreza, el crecimiento económico que ha experimentado Latinoamérica en el pasado lustro. La reducción se produjo esencialmente en algunas naciones como consecuencia del aumento coyuntural del precio de las materias primas. Si no se apoyan reformas sociales a profundidad, favoreciendo a los más vulnerables, creando nuevos empleos, aumentando el salario mínimo y extendiendo las jubilaciones y planes de protección, el progreso no habrá sido más que un espejismo.

La Declaración de Santa Cruz, aprobada por las 119 delegaciones asistentes a la Cumbre del G-77+China en junio de 2014, estableció la erradicación de la pobreza para 2030 como el objetivo central y conductor de la agenda de desarrollo post 2015, con 242 puntos dedicados al establecimiento de un nuevo orden mundial para vivir bien. Tales empeños han de concretarse en realidades y regionalmente debemos ser actores conscientes.

Alicia Bárcena, secretaria de la CEPAL, al presentar el informe, expresó que la única pobreza aceptable es cero. Hay que calzarle los pies a la pobreza; pagarle las deudas de vida; dejarle comulgar el pan y el vino con el sudor de su frente; y exigir y fomentar cambios en la estructura económica regional y mundial, para que su grito vaya, como canta Joaquín Sabina, allá… “donde habita el olvido”.

LAS LETRAS DEL SENTIMIENTO

LAS LETRAS DEL SENTIMIENTO

La compilación Condesa de Merlin. Memorias y ficciones habaneras, regala a los lectores tres textos de esta autora cubana agrupados por primera vez en un solo volumen.

JOSÉ MANUEL PÉREZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Pienso porque siento, y escribo lo que pienso. He aquí todo mi arte”. Es esta la confesión de la cubana María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, Condesa de Merlin (1789-1852), en la dedicatoria de su primera novela. Así puede resumirse su obra: puro sentimiento.

Para quien esté deseoso de una lectura con esas características, Ediciones Boloña regala Condesa de Merlin. Memorias y ficciones habaneras, una compilación publicada en La Habana en 2010, realizada por la investigadora Luisa Campuzano y donde se recogen dos novelas y un relato corto.

En el texto, presentado en la XX Feria Internacional del Libro, la compiladora, quien es Doctora en Filología y Profesora Titular de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, agrupa los escritos primigenios de la Merlin, acompañados de un magnifico prólogo redactado con la profundidad de la pedagoga.

Comienza la selección con Mis doce primeros años, autobiografía que vio la luz en Francia, en 1831, y que fue editada en Cuba por última vez en la década del ochenta. Recorre la más tierna infancia de la niña María de las Mercedes y brinda al mismo tiempo una fotografía de la sociedad colonial y de La Habana de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Le sigue Historia de Sor Inés, novela en forma de epístola, nacida también en tierras francesas en 1832 y no reeditada en la Isla hasta ahora, hace cerca de un siglo. En ella se cuentan las venturas y desventuras de una monja sin vocación en busca de libertad, un auténtico grito a cualquier forma de opresión, muy similar a La Religiosa, de Dennis Diderot.

Para finalizar, La evasión, de 1838, traducido del francés por la compiladora y publicado en esta ocasión por vez primera para los lectores cubanos. Desgajado, seguramente, de Mis doce primeros años, relata un suceso de violencia que marcó a la pequeña mientras residía en la campiña habanera.

María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo pasó la mayor parte de la vida en España y Francia, donde fue famosa por sus tertulias que reunían a lo mejor de la cultura de la época. Otros títulos suyos son Recuerdos y memorias de la Señora Condesa de Merlin (1836), Los ocios de una mujer del mundo (1838) y La Habana (1844). 

Sobre los textos compilados, asegura la Doctora Campuzano que, “a más de remitir a la infancia de su autora, tienen en común el particular rechazo del convento como institución coercitiva, como instrumento de control y represión social y familiar, así como un evidente anticlericalismo, lo que los hace aún más interesantes”.

A pesar de tener un carácter marcadamente autobiográfico, pudiendo resultar excesivo, en las páginas de este libro el lector encontrará una imagen de esa sociedad que por el tiempo y las características nos resulta tan lejana, acompañados de confesiones y reflexiones salidos del corazón de una mujer toda sensibilidad.

NO MÁS MUERTES EN EL FÚTBOL

NO MÁS MUERTES EN EL FÚTBOL

KATHERINE CUBIDES,
estudiante de cuarto semestre de Comunicación Social,
Universidad Cooperativa de Colombia, Sede Bogotá.

En estas épocas el fútbol colombiano ha presentado fuertes inconvenientes, violencia y hasta muertes entre diferentes equipos, el simple hecho de salir con una camiseta en representación, sea Millonarios, Santa Fe, Nacional, entre otros, simboliza peligro para quien la usa.

Es momento de que Colombia inicie estrategias con esta problemática que ha impactado fuertemente a nuestra sociedad.


Mientras en el intento de  recuperar el lugar en el estadio, los clubes se dan a la tarea de hacer las cosas lo mejor posible, no faltan los mal llamados ‘hinchas’ que utilizan, o mejor, se escudan en esa palabra para hacer daño al deporte colombiano y a aquellos que sí respetan el verdadero fútbol.

Esos que usan camisetas de equipos y se creen el mejor rival, los llamados “barristas o barras bravas” son aquellos que se resguardan en una barra para matar a su contrincante, esos no son más que un conjunto de jóvenes sin razón, podría decirse que son desadaptados que no saben lo qué significa la palabra FÚTBOL y mucho menos la palabra TOLERANCIA.

Estos barritas, que día a día buscan la manera de robar, de consumir drogas y hasta asesinar en nombre de un equipo, son los que debemos erradicar de inmediato de nuestro fútbol. Ya sean adolescentes, mayores y hasta niños que desde los 10 años se están involucrando, les debe caer todo el peso de la ley, deben ser judicializados y no permitirles nunca más utilizar una camiseta o llamarse hinchas de un equipo. A ellos son los que debemos marcar y borrar de los estadios, de los barrios y no permitirles más permisos.

Son  “hinchas” que maltratan el buen nombre de un equipo y del fútbol en general, no debemos permitir que este tipo de vandalismo siga creciendo. Las Barras se han venido convirtiendo en un mal en nuestra sociedad y la culpa en la mayoría de los casos es de nosotros mismos, ya que le permitimos ingresar y quedarse allí.

Es terrible ver a jugadores y hasta periodistas amenazados por  hinchas de los equipos.

Esto es una situación triste, tener que ver cómo en un barrio matan a un señor de edad por defender a su hijo por llevar una camiseta de otro equipo, como pasó en días anteriores o peor aún, observar videos donde personas ingresan a una estación de servicio público para atacar a sus supuestos rivales a cuchillo: es deprimente. Y es que este problema no es de ahora, pero poco a poco se ha ido saliendo de las manos de las autoridades y nadie hace nada, nadie se enfrenta a ellos para parar la violencia que nos rodea y rodea el fútbol.

Es indignante que se espere a tanto para tomar medidas; a todos nos falta carácter y tener la suficiente madurez para no permitir más este tipo de gente en nuestro fútbol.

La sociedad toda debe estar del mismo lado, pues este tipo de violencia se salió de las manos; para contrarrestar los actos de vandalismo que promueven estas barras, debemos enseñarnos a que el fútbol es un deporte que se tiene que vivir en paz y que se debe seguir como tal. Es hora de decir NO MAS MUERTE EN EL FUTBOL.

 

LA CUENTA NO DA

LA CUENTA NO DA

MONICA LEZCANO LAVANDERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.   

La semana pasada fui al supermercado de 3ra. y 70 con mi amiga Aylene. Ella es de Pinar del Río y nunca había entrado a una tienda “como en las películas”. El asombro la invadió al instante, pero no era por los enormes pasillos y los estantes repletos de productos caros. “Mira cómo llenan los carritos con boberías, ¡y son cubanos!”, me dijo después de abrir la puerta con sumo pasmo.

No es secreto para nadie la desigualdad económica que nos acecha. La sociedad cubana deviene una especie de balanza en la que no existe equilibrio. Los profesionales viven de salarios fantasmas que desaparecen después de una semana, y los cuentapropistas asumen un elevado nivel de vida.

Con el pago de impuestos y el arrendamiento de locales, el costo de los servicios particulares aumenta, “porque no da negocio” mantener los mismos precios si suben los de las patentes. Pero la población mantiene iguales sueldos, y es la que les aporta el crecimiento de sus ganancias.

Aylene lo entiende. Su prima es dueña de una pizzería. No le falta en qué ocuparse, y llega muy cansada a la casa, pero con el fruto del día en la cartera. Para eso se “mata” trabajando.

Por otra parte, afloran los que se aprovechan del papel que desempeñan en su centro laboral y acomodan sus necesidades a las “ventajas” que les da el puesto. Si bien es cierto que el país lucha contra la corrupción y las ilegalidades, no dejan de existir quienes mantienen una ceguera total ante tales incidencias.

La cuenta no da, de ninguna manera. El poder adquisitivo de quien se apega a la honradez de vivir únicamente de su salario disminuye cada vez más y se enfrenta a la tentativa del ya ¿justificado? robo “para la subsistencia”.

Las crecientes preocupaciones por la economía doméstica han marcado un ritmo ascendente en la relativización de los valores. Para muchos, la incertidumbre de un bolsillo vacío avala cualquier tipo de concesiones éticas. 

Cabría entonces preguntarse: ¿acaso es el dinero sinónimo de la felicidad? ¿Hasta qué punto las aspiraciones personales deben ser relegadas en pos de seguir consumiendo tiempo para “mejorar” económicamente?

A cada quien según su capacidad es una política de distribución justa, pero los profesionales están lejos de incluirse dentro de ella. Sus estudios y conocimientos resultan insuficientes para una aritmética sencilla de suma y resta, con la esperanza de que alcance el salario a finales de mes. Muchos abandonan el ejercicio de su profesión, otros hasta la geografía nacional buscando números favorables.

La emigración a otros países se ha convertido en una manera de amortiguar los pesares. Visas y pasaportes pululan en los sueños de muchos. Fenómenos como estos no sirven de casillas para todos los cubanos. Siguen existiendo personas honestas, sencillas, naturales. Personas que viajan en guaguas y regresan del trabajo para la bodega a buscar el pan de cada día –no siempre actualizado con el calendario-.

Mi amiga regresa hoy a Pinar del Río. Se va en una Yutong, esas de 33 pesos. Me hizo prometerle que la llevaría a Palco y a Carlos III, solo para mirar, porque ella no puede comprar tanto.

HACER LA TAREA

HACER LA TAREA

El Director técnico Juan Yoel Díaz habló sobre el mal rendimiento del elenco mayabequence de baloncesto en el año 2013.

Texto y foto:
ALAIN MIRA LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Inexperiencia es la palabra que define al plantel de Mayabeque que participó en el Torneo Nacional de Ascenso (TNA) del baloncesto cubano en el 2013. A este nivel no conocer al rival puede costar caro.

Quienes dirigen a estos jugadores participaron años atrás en ligas similares y obtuvieron resultados nada despreciables. Entonces, no se entiende cómo no pudieron ganar ni un solo partido.

Las veinte derrotas sin victorias de la selección durante esta temporada, pone en duda las decisiones de la dirección del elenco, pero hay otros factores que influyen en el resultado. Sobre estos contratiempos, el Director técnico, Juan Yoel Díaz, accedió a esta entrevista.

-¿Qué problemas incidieron para

que la selección quedara en el

último lugar de la tabla de posiciones?

La falta de entrenamiento que ha sido nuestro talón de Aquiles. Estamos jugando los partidos del torneo sin entrenar. No tenemos transportación para ir desde el Centro de Alojamiento, en Bejucal, hasta el tabloncillo del Cerro Pelado, nuestro local de entrenamiento y pabellón de juegos. Los muchachos son conscientes y pese a todas las dificultades que hemos pasado, ellos no han faltado a los juegos.

No tenemos donde trabajar la fuerza en ninguna categoría. La diferencia entre los físicos de nuestros jugadores y  el resto es mucha,  por este aspecto se nos va parte del juego.

-Mayabeque se caracteriza por una

plantilla joven con solo tres veteranos

en activo con más 35 años cada uno.

¿Funcionó esta fusión entre

experiencia y juventud?

Tenemos la suerte de que nuestros veteranos son entrenadores en la provincia, vienen de haber jugado en campeonatos nacionales y guían a los jugadores nuevos con menos experiencia.

-¿Qué tal la base del equipo?

Después de la nueva división político–administrativa hemos trazado una estrategia y ya la base en la provincia se está creando por lo que esperamos un buen resultado en los próximos Juegos Escolares Nacionales.

Creemos que la base está garantizada, el bache radica en la primera categoría. Muchos de mis muchachos no pasaron por los campeonatos escolares, nunca han estado en las Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE), son peleadores callejeros que poco a poco hemos captado.

-Dos promesas del baloncesto en

la provincia son Denni Guilarte Delgado

y Ángel Luis Marrero Marrero. ¿Qué

opinión tiene sobre ellos?

Son de los pocos jugadores que tienen preparación en la selección. Ángel Luis es  un muchacho con muchas perspectivas, participó en un torneo de su categoría en Venezuela donde le fue muy bien, y Denni Guilarte es un joven que fue miembro del ya desaparecido equipo Habana, un muchacho con experiencia a nivel nacional. Pienso que pueden llegar lejos en este deporte, pero les falta camino por recorrer y es en el TNA donde van a madurar como deportistas.

-¿Qué pronósticos hay

para Mayabeque en la

próxima temporada?

El pronóstico es ganar algunos partidos, pues los muchachos ya conocen lo que es un torneo nacional donde no se juega como en los campeonatos provinciales. Tenemos baloncestistas de más estatura preparándose para incorporarse al equipo el próximo año (2014).

Pie de foto: Los muchachos tienen disposición, pero les está faltando apoyo.